Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 1 – Part 2: Door to The Sanctuary

Warning: Spanish content.

Aleksander vuelve señoras y serñoes XD

Acá esta la segunda parte de la nueva Fiction.

Disfrútenla!

PS: Está ambientada en el año 2014 para su infirmación.


Episodio 1 – Capítulo 1: Puerta Hacia El Santuario [Parte 2]

Mientras Kyoko se marchaba, Adrian se paró al lado de Ayase y le dijo- No sé qué es lo que sucede, pero, aún me alegra que estés aquí -Le dijo con una tierna mirada, como de cachorro- No digas esas cosas, me haces sonrojar. -Dijo Ayase muy sonrojada- Por el momento, ¿por qué no vamos a la cafetería?. Nos será más cómodo hablar ahí, y también podremos desayunar, ya que estoy un poco hambriento. -Dijo Adrian mientras empezó a caminar y se tocaba el estómago- Oh, bueno. De hecho yo también estoy hambrienta, así que vamos. -Replicó Ayase al mismo tiempo que se levantó y comenzó a caminar al lado de Adrian. Así, ellos fueron a los elevadores y bajaron hasta el Primer Nivel. Ya en el Primer Nivel, salieron por una puerta que estaba al lado de los elevadores; esta puerta daba al interior de la academia, dónde estaban sus áreas verdes. Al salir, se veía un camino de madera que seguía hasta un edificio a la derecha, el cual era la cafetería, y también se desviaba a la izquierda, donde había un área parecida a un parque. Esta área tenía varias mesas de color café claro donde se podían sentar de 2 a 4 personas. El lugar estaba cubierto por un techo de policarbonato polarizado. Detrás de las mesas, había bancas de madera, 3 para ser precisos a lo largo de una fuente. La fuente estaba instalada a lo largo del parque y este era rodeado por una pequeña cerca de metal color verde oscuro, con estilo minimalista. Atrás del parque se podía ver la piscina de la academia y a lo lejos el campo de deportes tanto como un bosque muy al fondo. También se podía ver un poco de la pista de carreras. Todo parecía estar muy bien colocado para que los alumnos se recreen.

Pero, Adrian y Ayase entraron a la cafetería por la entrada que estaba frente al parque.

Desde el exterior, se podían ver los magníficos balcones con barra y un par de mesas y poder ver el paisaje. Desde el interior, la enorme estructura de dos niveles era impresionante. Aunque la estructura fuese cuadrada, por dentro se veía con forma de un domo. Desde abajo se notaba una enorme ventana de vidrio en el techo y de ella colgaba un hermoso candelabro todo hecho de cristal. La luz entrante por la ventana iluminaba no sólo el candelabro, si no todo el primer nivel. Todas las paredes y los pilares eran de un color blanco hueso y unos detalles color verde claro y otros variados de verde que parecían espléndidas hoja en los pilares; incluso, había unas pocas en amarillo. Estos tenían un estilo Toscano, e incluso la valla que rodeaba al Segundo Nivel, parecían tener un toque minimalista, al igual que la cerca del parque exterior.

A los lados izquierdo y derecho, se podían ver escaleras eléctricas que te llevaban al Segundo Nivel, y al frente, el lugar donde pedías tu comida, ya sea desayuno, almuerzo, o incluso una pequeña merienda. Adrian y Ayase lograron encontrar un lugar vacío. Este estaba cerca de donde se pedía la comida… Muy conveniente; eso es a lo que le llama suerte del día a día. Ellos pidieron platillos iguales, que consistían en pancakes, rodajas de pan tostado con mantequilla y un croissant; de beber, Ayase pidió un jugo de naranja mientras Adrian, un latté tamaño venti-

Y dime, ¿hay alguna razón por la que estés aquí?… No es que me incomoda tu presencia; por el contrario, me alegra que hayas venido, pero, ¿hay alguna razón importante? -Preguntó Adrian muy desconcertado- Pues… No. No la hay. Simplemente pedí que me transfirieran a esta área… Es que… No te veo desde hace 3 años… y… Te extrañaba mucho… -Le respondió Ayase mientras, poco a poco se ponía sonrojada por lo que había dicho- ¿E-en serio? -Dijo Adrian muy sorprendido; se había sonrojado un poco…- Bueno… me agrada mucho escuchar eso.. Hehe. -Replicó Adrian- Pero, sabes que esta área es la más peligrosa, aunque los eventos que hay son muy, muy escasos, los que aparecen son muy peligrosos. Por eso estoy yo aquí. -Dijo el muy seriamente- Sí, lo sé. Nadie quería venir y yo me ofrecí. Que esté tú sólo encargado de todo no es del todo justo. Pero bueno, olvidémonos del trabajo y hablemos de algo más alegre. -Dijo Ayase mientras cambiaba su expresión de seriedad por una sonrisa- E-está bien… y pues… ¿Dónde estás viviendo? -Preguntó Adrian un poco sonrojado por la sonrisa de Ayase- Pues soy tu vecina. -Respondió ella, sonriendo de nuevo. Complacida de ser vecina de Adrian- ¿Qué? ¿En serio? -Cuestionó el- Si. Es en serio. Tú estás en la habitación 307, en el nivel 30  del Edificio St. Petersburgo, ¿verdad? pues yo estoy en la habitación 304, la que está justo al frente. -Dijo Ayase, afirmando su respuesta- Ohh, ahora que lo recuerdo, había muchas cajas de mudanza fuera del 304… Exageradamente muchas. ¿Así que eras tú, eh? -Dijo Adrian, poniéndose un poco pálido por recordar la gran cantidad de cajas en el pasillo y desviaba su mirada de Ayase en forma de broma. Ella se limitó a verlo amenazantemente-

Bueno, dejando aparte la enorme cantidad de cajas que trajiste… . -De esta forma, Adrian y Ayase se mantuvieron hablando acerca de cosas sin importancia. Mientras tanto, desde el otro extremo de la cafetería, cerca de las escaleras eléctricas, estaba Kyoko con sus dos amigas, Claire Reese y Liselotte Redfield.

Claire es una chica de altura promedio que tenía su cabello café mantenido en su lugar por una diadema blanca; su piel es un poco bronceada y tiene ojos azules, y se podría decir que es una Fangirl, o mejor dicho, fanática de Adrian y alguien muy extrovertida y hermosa. Ella es de Clase A. Mientras que Liselotte es tímida callada y reservada, aunque también muy hermosa. Tiene cabello negro en una trenza que caía sobre su hombro izquierdo y sobre su lindo rostro, usaba unas gafas que sutilmente ocultaban sus ojos verde claro; Ella es Clase S, siendo compañera de Adrian-

¡Ush! Demonios… ¿¡Quién es esa estúpida chica que está desayunando con mi amado Adrian!? -Exclamó sutilmente Claire- Bueno, reiterando el hecho que el no es tu “Amado Adrian”, ella es una estudiante transferida. ¿Verdad, Liselotte? -Replicó Kyoko un poco frustrada por lo que dijo Claire- Uhm, sí. -Se limitó a responder Liselotte- Entonces “esa” es la razón por la cual estás con nosotras desde el inicio del desayuno; pues primero pides el platillo con mi querido Adrian y luego te sientas con nosotras. -Dijo Claire con un aire de resentimiento- Uhm, si. Y luego de eso la pasas… Todo el día con él. -Añadió Liselotte-

¡Sí! ¡Y además vives con él! ¡Es totalmente injusto! -Dijo Claire señalando a Kyoko, como si fuese un criminal culpable- Bu-bueno… ¿Qué se le va a hacer? Mi padre compró ese apartamento para los dos y nos dijo que lo usáramos o el dinero que él había gastado se iba a desperdiciar… ¡Y él no es tu “Querido Adrian”! -Dijo Kyoko muy sonrojada y le reclamó a Claire por lo que dijo-

¡Tú!, niña tonta y suertuda. Tu puedes ver cada mañana el musculoso, perfectamente definido, asombroso, increíble, espectacular y atlético cuerpo de… -Dijo Claire muy sonrojada- ¡Oh rayos!, quisiera estar en tu lugar y así verlo después de su ducha matutina, saltar sobre él y colocarle miel sobre su perfecto abdomen y lamerlo tooodo…. Ahh! eh hehe, heh, hehe, heheheee -Dijo ella muy rápido mientras su corazón se aceleraba y su cara se ponía completamente roja y una mirada completamente perdida en el espacio por los pensamientos lascivos que cruzaban por su cabeza en ese momento. Liselotte y Kyoko también imaginaron la situación que había descrito Claire y también se pusieron muy sonrojadas- ¡Detente, detente! Ya sé que su cuerpo es increíble y que a veces me pierdo en mis pensamientos viéndolo en las mañanas, pero nunca haría eso… Bu-bueno, quizás algún día… -Dijo Kyoko mientras cubría su cara de la vergüenza y movía la cabeza hacia los lados tratando de aclarar su mente- Hahahaha; bueno, por el momento, será mejor que comamos nuestro desayuno o el tiempo se nos podría acabar antes que lo terminemos. -Dijo Claire, quien ya había regresado del pervertido trance en el que se encontraba- Oh… Ok -Replicó Kyoko mientras quitaba sus manos de su rostro; Ella, Claire y Liselotte empezaron a desayunar.

Asimismo, el grupo de Adrian estaba tomando su desayuno justo al lado opuesto de Kyoko; donde estaba la otra escalera eléctrica-

¡Agh! Maldito Adrian. La chica se ha transferido hoy y él ya está tomando el desayuno con ella… ¡Completamente injusto, hermano! -Exclamó Nathaniel un poco furioso- Bueno, pues tal parece que él ya la conocía. -Replicó Joseph- Hombre, eso es típico de Adrian, el conocer más chicas lindas que todos nosotros juntos. -Agregó Mark, de cierta forma un poco celoso, pues se le notaba en su expresión de insatisfacción ante esa situación-  Si. Eso es muy cierto. -Dijo Aizen- Pero, sería mejor que nos apresuremos a terminar nuestro desayuno, pues ya sólo restan 15 minutos de los 40 que nos han sido asignados -Él agregó, pues estaba algo preocupado por los otros que aún tenían comida en sus platos mientras, él, ya había terminado de comer- ¡Oh rayos! ¡Es cierto! -Replicó Skyler mientras empezaba a comer de nuevo; Los demás igualmente se dispusieron a terminar su desayuno. Así, al terminar la mayoría de comer, la mayoría de los estudiantes que estaban en la cafetería regresaron a sus Clases mientras la alarma, anunciaba el inicio de estas.

Después de las siguientes dos horas clase de Historia que tuvieron, la alarma sonó nuevamente para indicar la hora del almuerzo; el reloj en los Desktop de los alumnos marcaba las 11:20 am. Adrian, quien siempre toma el almuerzo junto a Kyoko y Skyler, fue a la cafetería a tomarlo con Ayase-

Qué extraño… -Dijo Skyler frunciendo el ceño. Parecía pensar profundamente en algo y dijo- Adrian absolutamente tendría que estar aquí, pasando el tiempo con nosotros. Pero, hoy está junto a la chica nueva. Esto ni siquiera había pasado con Rachel… ¡Ohh rayos! ¡No me importa si ya la conocía desde antes, pero él sabe que tiene que estar en el almuerzo con nosotros! ¿O no, Kyoko? -Exclamó él muy preocupado. Ellos también estaban en la cafetería, por lo cual podían perfectamente verlos pasar el tiempo juntos- Um… hum… -Asintió Kyoko un poco decepcionada- Pero, dices que, ¿ellos ya se conocían? -Preguntó ella muy consternada- Ohh sí. Bueno, es lo que Joseph dijo en el desayuno, aunque no nos mencionó como lo supo. Nosotros simplemente lo asumimos como algo normal, pues él todos los días conoce a chicas lindas dondequiera que vaya… Pero estoy ya se está tornando muy, muy inusual. Es un infiel. -Dijo Skyler, con cara de como si la situación fuera sospechosa, aunque no lo fuese- Por favor no digas esas cosas, y sobre todo no pongas esa cara… Él debe de tener una razón para hacerlo. -Replicó Kyoko, quien aún se sentía un poco decepcionada, pues, de alguna forma sentía que Adrian se había alejado de ella- Esto es imperdonable; el hacerte sentir triste así de simple… -Dijo Skyler un poco irritado- No, no es nada. No estoy triste… Además, míralo. Él está feliz. -Añadió Kyoko, a quien se le notaba en la voz que se sentía deprimida- Oh, es cierto. Parece feliz; No recuerdo haberlo visto de esa forma nunca… Bueno, si está tan así no lo puedo culpar… Aunque desde un principio no lo podría culpar… -Dijo Skyler- Pero si has dicho todas esas cosas contra él… -Replicó Kyoko- ¡Eh!… -Dijo Skyler, que luego se limitó a reírse de una manera forzosa- Bueno… lo dejaremos pasar por hoy. -Dijo él.

Así, cuando la alarma anunció la hora de regreso, ya todos los estudiantes habían terminado su almuerzo y regresado a su salón y el reloj ya indicaba la 1:20 pm, pues a la hora de almuerzo se le es asignada 3 horas clase. Cuando ya todos los de la Clase S estaban dentro del salón para recibir su clase de Literatura, antes que llegara el maestro a la Clase, entró la Srta. Kyoya en ella-

Adrian, ¿me acompañas un minuto, por favor? -Preguntó la Srta. Kyoya. Adrian, quien estaba conversando con Ayase, salió al pasillo con la maestra- ¿Qué sucede, Hanabi? -Preguntó Adrian- Pues ocurre que estás en un buen problema, Irreverente Idiota. -Dijo la Srta. Kyoya un poco irritada- ¿Qué? Pero si es el primer día. Aún no he hecho nada malo. -Respondió Adrian desconcertado- ¿No has hecho nada malo “aún”? Acaso eso significa que harás algo malo en el transcurso del año, ¿eh? -Replicó la maestra- Eh… pues.. Bueno.. Ah eso no importa. Pero ya dime; ¿cuál es el problema en el que estoy? -Preguntó Adrian un poco exaltado- Ya, ya. Cálmate, que era sólo una broma. Lo que hagas no me interesa, a menos que me perjudique… Como en este momento. Tú Irreverente Idiota, eres el único de Clase S que no está en un club. -Le dijo la Srta. Kyoya a Adrian- ¿Qué? ¿Con que era sólo eso, eh? -Dijo él- ¿Cómo que “sólo eso”? Tú sabes que es obligación para todos los de Clase S estar en un club desde el Primer Año; aún así, tú no te has integrado a uno y por eso he sido regañada. Que el chico número 1 de la academia, del que ahora soy Coordinadora, no asista a un club es algo impensable. Así que la Directora me reprendió y ahora vengo aquí a obligarte a entrar en uno, Irreverente Idiota.

-Dijo la maestra apresurada y un poco irritada- Oye, ¿al menos sabes lo que “Irreverente” significa, Hanabi? -Dijo Adrian sarcásticamente- ¡Argh! Ya deja de bromear y dime; ¿te unirás sí o no? -Dijo la Srta. Kyoya acercando su rostro al de Adrian y estrujando el cuello de su camisa- Está bien, está bien. Me uniré a uno… Sólo, suéltame. -Dijo él un poco desesperado; ella se limitó a hacer un gesto de “Hmph” con su rostro, como haciendo puchero mientras soltaba la camisa de Adrian y cruzaba sus brazos-

Pues… Si hubiera un Club de Anime y Manga, es 100% seguro que me uniría. -Replicó Adrian, pensando en voz alta. La Srta. Kyoya lo vio y le dijo- ¿En serio? ¡Gracias a Dios! Le enviaré un mensaje al Presidente del Club de Anime y Manga para que te acepte de inmediato. -Ella estaba emocionada, pues de esa forma no la regañarían. Adrian se sorprendió. Fue una reacción natural, pues él pensaba que un club así no existía en la academia, y lo mencionó para poder escapar de la situación en la que se encontraba… Al parecer no funcionó- ¿Qué? ¿En serio existe un club así en esta academia? -Exclamó Adrian muy consternado-

Pues por supuesto que existe, mi querido Irreverente Idiota. Ohh… Ya entiendo -Ella hizo una sonrisa malvada- ¿Acaso mencionaste eso, pensando que no existía tal, y así salir de esta situación? Hahahaha; aunque no existiera, te habría obligado a entrar en otro… De ninguna forma te dejaría escapar de esta situación, mi Atractivo e Irreverente Idiota. -Dijo la Srta. Kyoya un tono de burla y mirando fijamente a Adrian mientras acercó su rostro de nuevo al de él  tomaba su barbilla con de una forma seductora… Después de unos segundos de contacto visual, lo soltó y se alejó- Te enviaré las especificaciones a tu Desktop… Asegúrate de llegar al club o te mato, eh; nos vemos. -Dijo ella mientras se dirigía al elevador-  Mmm… Está bien, nos vemos -Dijo Adrian un poco sonrojado y desconcertado. Así, entró a la Clase y buscó su lugar, mientras el maestro que recién llegaba, comenzaba la clase-

Oh rayos. No pensaba unirme a ningún Club pero Hanabi tenía que venir y arruinarlo… Al menos, me interesa mucho el manga y el anime, así que no perderé nada en probar ese Club… Así que esperaré los datos que Hanabi me enviará. Espero me vaya bien… . -Pensó Adrian. De esa manera, luego de un par de horas clase, le llegó la información de la ubicación del club, y al final del día, el se dispuso a ir al Club de Manga y Anime, al igual que todos los de Clase S.

Oh vaya. Esta será una larga tarde… El tiempo que es asignado para estar en cada club es desde la hora de fin de clases, las 4:00 pm, hasta las 5:30 pm. Aunque hay algunos que les usan menos tiempo y están hasta las 5:00 pm; como el Club de Música y Radiodifusión… Tal vez. Pero bueno, será mejor que me dirija hacia allá ahora, pues si no me equivoco está en el Séptimo Nivel, Primer Edificio. Si bien decía que el Club se auto llamaba “AIM”, pero yo que sé… Oh, ¡mejor me apresuro! -Pensó Adrian-

Adrian; tengo que ir al Club de Gastronomía… Así que, ¿me esperarás como siempre? -Preguntó Kyoko un poco avergonzada mientras sostenía su maletín- Oh, lo siento Kyoko. No esperaré por tí. Oh, pero eso no significa que no caminaremos juntos a casa, sólo que, tengo que ir a un club; en serio, lo siento mucho. -Dijo Adrian mientras bajaba un poco la cabeza y juntaba sus manos frente suyo, tratando de pedir disculpas- Bueno, nos vemos luego Kyoko. Estaré en la fuente del estacionamiento lo más pronto posible, Kyoko -Dijo él mientras dejaba la Clase- ¿Ya te vas, Adrian? ¿Por qué no nos vamos juntos a casa? -Dijo Ayase, quien estaba en el pasillo. Kyoko, quién estaba por salir los estaba escuchando, pero no dijo nada- Pues no. Justo ahora voy a la hora del club… Pero, ¿acaso tú no tienes que estar en uno también? -Preguntó Adrian, quien aún estaba apresurado- ¡Es cierto! Dejé la información en mi Desktop de un club de Artes Marciales… Bueno, iré a ver mi Desktop; nos vemos Adrian. -Dijo Ayase mientras entraba a la Clase. Adrian se fue al Séptimo Nivel. Como el Club de Manga y Anime está en el Primer Edificio, usó su ID, para abrir la puerta de cristal que separa a los dos edificios y subió al elevador de esa área. Mientras tanto,  Kyoko se fue al Club de Gastronomía, que está en el Sexto Nivel. Parecía un poco triste, y también sorprendida por lo que Ayase mencionó, pues ella le pidió a Adrian irse a casa juntos…

Lo cual significa que es su vecina. Ella se sintió una sensación extraña en su pecho, pero no supo qué era ni como describirla. Subió al mismo elevador que Adrian, pero un poco de tiempo después que él y fue al Sexto Nivel. Ayase luego de ver su información se marchó al Club de Artes Marciales que estaba en el Séptimo Nivel, pero en el Segundo Edificio; el mismo en el que estaba.

Ya en el Séptimo Nivel, Adrian empezó a buscar el salón del AIM-

Bueno… Según la información, el AIM estaba en este nivel, en el último salón. Vaya; ¿Hanabi me envió al fin del mundo sólo para reírse de mí o qué? Haha… Bueno, aunque aún no sé lo que AIM signifique… -Conversaba él en un monólogo evitando aburrirse mientras llegaba al lugar. Al llegar al último salón del pasillo, que estaba al lado del tocador, como todos los pasillos en ambos edificios, vio la puerta y esta tenía un poster de una heroína de un anime muy popular- Oh vaya. No pensé que tendrían un poster en la puerta… Oh, pero qué dice aquí… Sanctuary. -Adrian leyó lo que decía en el poster- Oh vaya, con qué Santuario, ¿eh?. Bueno, si esta es la puerta al santuario, espero que me vaya bien ahí dentro. -Dijo Adrian un poco escéptico. Así, el abrió la puerta con su ID y entró al salón.

El salón era del tamaño de una Clase normal, por lo tanto, era muy grande, era enorme. Las paredes tenían estantes llenos de revistas y volúmenes de manga, y al final del muro dónde estaban éstos, un armario abierto, con varios materiales necesarios para las actividades del club; también, había varios DVD  Blu – Ray que contenían series anime. En fondo del salón, estaba lo que parecía ser un escritorio para dibujar manga, con todos sus materiales y un desktop a cada lado; y del lado opuesto de este, un enorme Smart TV que al frente tenía un sofá y un par de sillas. Al medio del salón estaba una mesa de caoba con seis sillas. Además, en lo alto de los muros había muchos poster de anime; y como era normal en cualquier salón, el muro contrario a la puerta, era de cristal. Por supuesto, era el único que no tenía poster ni estantes en el-

Oh vaya, este lugar sí que está muy bien equipado… Pero, aquí no hay nadie. ¿Dónde estará el Presidente? -Se dijo Adrian a sí mismo muy sorprendido, cuando de repente-

¿Quién eres tú y cómo entraste aquí? Solo los miembros del AIM pueden entrar si la puerta está bloqueada, y por cierto, estaba bloqueada. Las cosas que me pasan por ir al tocador a estas horas. -Se escuchó una voz alterada detrás de Adrian; Parecía ser la voz de un robot o algo similar- ¡Respóndeme! -Insistió la persona- Eh, pues, soy el nuevo miembro. -Dijo él mientras giraba; Al hacerlo completamente, se llevó una gran sorpresa-

¿Ci- Ciel Autumn? -Dijo Adrian muy desconcertado y sorprendidamente decepcionado- ¡Eh! ¿Cómo sabes mi no- Ehem… ¿Cómo sabes mi nombre? -Dijo Ciel mientras apartaba un micrófono que le modifica la voz que sostenía cerca de su boca- Oh por favor, no finjas. Tú te sientas a mi lado. Eres mi compañera de Clase. -Dijo Adrian, remarcando lo obvio de la situación- Está bien, está bien. Sólo te estaba probando, he he. -Dijo Ciel un poco sonrojada- ¡Lo sabía! ¡Ella recuerda lo que sucedió! -Pensó Adrian- Bueno, pues, ehm… Gra-gracias. Gracias por lo de ayer. Me fui corriendo y ni siquiera te agradecí apropiadamente.

-Dijo Ciel sonrojada, evitando ver a Adrian a los ojos-  Oh, de nada. -Dijo Adrian poniéndose un poco sonrojado también. Se sentía la tensión en el aire; pero a Adrian se le ocurrió una forma de cortar esa tensión- Oh, por cierto, ¿Qué significa “AIM”? Y pues, también me preguntaba quién era el Presidente, pero es más que obvio que eres tú, ¿verdad? -Dijo Adrian titubeando un poco por el nerviosismo-

¿No lo sabes? ¿Vienes aquí y no lo sabes? ¿Qué te sucede? -Dijo Ciel un poco exaltada y sorprendida  mientras colocaba sus manos en su cintura; Tal parece que la tensión fue destruida en menos de un parpadeo por esa pregunta; De repente, él sintió que lo que se había era lo suficientemente estúpido para ser golpeado-

AIM Club, significa en Inglés; Club of Anime and Interesting Manga, o en Español, Club de Anime e Interesantes Manga. Que por cierto tienen las mismas siglas. Rayos, ¿tu intentas entrar al club y no sabes siquiera el nombre? Qué raro eres. Y sí, yo soy la Presidenta del Club. -Exclamó Ciel en una forma muy autoritaria mientras lo señalaba y hacía una expresión amenazante; de cierta forma, humilló a Adrian- Bien… -Dijo Adrian temblando, mientras trataba de cubrirse con sus brazos de las palabras de Ciel- ¡Igh! Lo siento, lo siento. Por un momento entré en Modo Presidente y creo que me pasé contigo. Lo siento, lo siento mucho. -Suplicó Ciel un poco avergonzada. Adrian bajó sus brazos y se tranquilizó el ambiente- Ok, ok. No hay problema. A veces yo también entro en un modo, de forma similar a la tuya. No te puedo culpar. -Dijo él, mientras pensaba que ese momento de recién, pudo haber perdido su autoestima para siempre-

Bueno, ya que eres nuevo, sería mejor hacer la primera pregunta que todo miembro se le ha hecho. ¿Cuál es tu favorito? ¿El Anime o el Manga? -Preguntó Ciel-

Oh, pues… Me gustan ambos. No creo que alguno sea mejor, ya que la expresividad y los detalles reflejados en el manga son únicos. Además que puedes ver como el arte y la trama avanzan capitulo por capitulo, volumen por volumen. Por parte del anime, pues creo que el ver a tus personajes favoritos de manga, moviéndose, hablando y creando/destruyendo situaciones es algo increíble. Cosas que sólo pudiste imaginar, son retratadas en el anime. La verdad, no me decido por alguno ya que ambos son buenos.

-Dijo Adrian apasionadamente. Se veía en sus ojos el brillo; el brillo que era un verdadero conocedor- Vaya, a este chico sí que conoce acerca de esto. El sabe lo que dice y tiene una razón para decirlo. Me encanta su actitud. -Pensó Ciel mientras hacía una sutil sonrisa-

Oh, Ciel, ¿dónde están los otros miembros? -Preguntó Adrian cuando se dio cuenta que no había nadie dentro del salón y nadie más excepto ellos había llegado al lugar- ¿Los otros miembros? Ellos no vendrán. Verás, yo les dije que por ser el primer día, ellos podían faltar. Nadie quiere pasar en su club el primer día. La mayoría quieren irse a casa, por supuesto, me refiero a todos los clubs. Así que les dejé irse. -Respondió Ciel- Oh, ¿en serio? Qué buena presidenta eres… Pero… ¿No te aburrirás tu sola aquí?

Bueno, me imagino que tú no sabías que vendría y aún así les dijiste a tus miembros que se fueran. ¿No crees que sea algo aburrido? -Dijo Adrian algo consternado- Bueno… ¿Acaso no has visto bien este lugar? Está lleno de anime, manga y otras cosas que nos han traído que no sé que son… Imposible que alguien se aburra aquí, y mucho menos yo. Haha. -Replicó Ciel con un tono de superioridad mientras ponía sus manos en su cintura… Parecía un poco fuera de lugar el cómo lo dijo- Oh, así que eres una Otaku -Dijo Adrian que parecía pensativo. Parece que lo dedujo por la forma en que ella dijo su frase anterior- He he… Puede ser. -Respondió Ciel con el mismo tono de superioridad que estaba fuera de lugar. Adrian, quien ya había notado eso, se limitó a quedarse en silencio-

Oh. Ahora que me pregunto; aparte de leer manga y ver anime, ¿qué otras cosas hacen? -Preguntó Adrian- Bueno, pues lo que todo club. Pasar el tiempo juntos, hacer debates acerca de lo que hacemos y preparar nuestro proyecto para Karnival. De hecho, gracias a mi este es el club “AIM”. Al parecer hace dos años los Seniors hacían sólo dibujo y pintura. El club se llamaba “Arte” solamente. Pero los que lo mantenían activo, se fueron. Sólo permanecieron las personas a quienes poco le importaban el club. Así que cuando yo llegué, era todo un desastre. Recién entré, llegaron otros 2 miembros de primer año, cuando tratamos de levantar el club, los de segundo año renunciaron. Al final, para atraer más gente, le cambiamos el nombre y todo el concepto del club, pero no funcionó.

De esa manera, el año pasado no participamos en Karnival ya que no sólo no sabíamos qué hacer, no teníamos el talento para tratar de hacer algo… hehe. -Dijo Ciel un poco decepcionada- Oh, ya veo… que gran historia. Un poco emotiva y fuera de lugar, pero, gran historia igual. Así que, y ¿si hacemos un doujinshi original? Ya sabes, un manga original, que nosotros hayamos hecho. Un One – Shot, por ejemplo. 50 páginas deberían bastar. -Dijo Adrian, quien se veía motivado por la idea que recién aportó- Parecer buena idea.  Aunque sea temprano para pensar en algo concreto, creo que como idea inicial está bien.

Pero, no tenemos la habilidad para hacerlo, recién te lo he dicho. -Dijo Ciel que se mostró desmotivada por la falta de capacidad del club- Bueno, quizás yo les pueda ayudar en ese aspecto. -Dijo Adrian tímidamente- ¿Qué? ¿En serio? -Le cuestionó Ciel- Bueno, sí. Me considero muy buen dibujante, aunque no soy un profesional ni nada por el estilo. Pero creo que si me esfuerzo lo suficiente, puedo hacerlo lo suficientemente bueno como un artista de las grandes ligas. -Dijo Adrian, cuyo entusiasmo rebosaba de su ser- ¡Eso sería increíble! ¡Realmente podríamos hacer algo para Karnival! -Replicó Ciel, cuyos ojos brillaban por la idea- ¡Oh claro! Ahora podemos aprovechar el tiempo a solas que tenemos y te puedo mostrar mis dibujos y también poder ver si les hace falta algo, ¿no lo crees? -Dijo Adrian entusiasmado- ¡Exacto! Empecemos ahora mismo. -Replicó Ciel.

Así, en el escritorio que tenía el salón que se utilizaba para dibujar manga, pasaron todo su tiempo de club haciendo dibujos de personas, comic, manga e incluso de escenarios y paisajes. De esa forma, su tiempo se fue en un abrir y cerrar de ojos.

El reloj marcaba las 5:45 mientras Adrian y Ciel, quienes venían conversando desde que dejaron el AIM, estaban llegando al lado del pequeño parque que se encontraba en el medio de todo el estacionamiento de la academia. El estacionamiento estaba al frente de esta y empezaba desde el muro de concreto, hasta llegar a la entrada. En el pequeño parque había una fuente, la cual tenía 4 bancas de madera alrededor. En una de ellas, estaba Kyoko sentada mientras veía el atardecer y los rayos de sol la cubrían-

Bueno, que digas que mis dibujos son buenos me hace feliz, pero creo que debo de mejorar. No te dije esto antes ,pero hace años que no dibujo. Dibujaba en clase o en cortos periodos de tiempo libre, pero hace mucho no lo hago… Sabes, esta noche haré mi mejor esfuerzo para practicar y ser mejor. Mañana, te mostraré todo lo que puedo progresar en una noche, hehe.

-Dijo Adrian maliciosamente. Parecía jactarse de su habilidad de mejorar con esfuerzo, aunque le costase una noche en vela- ¿Mejorar tus dibujos? Lo esperaré con ansias. Aunque sigo creyendo que están tan bien hechos que no podrían mejorar. -Respondió Ciel. En ese momento, ambos se percataron de la presencia de Kyoko en la banca- Oh, Kyoko. Ahí estás. ¿Esperaste mucho? -Preguntó Adrian mientras se acercaba a Kyoko. Ella se paró y dijo- No, no. Recién he llegado aquí. -pero ella pensaba en ese momento-

¿Adrian está ahora con la otra chica nueva? bueno, aunque es un poco extraño, no importa. Sólo espero que no se dé cuenta que he estado esperando aquí aproximadamente una hora. La Presidenta del Club de Gastronomía nos dijo que nos podíamos ir temprano, pero Adrian se tardó un poco. Primero, pasó todo el día con esa chica, Ayase; y ahora está con ella… Bueno, lo importante es que está aquí.

-Kyoko sonrió un poco porque él ya había llegado. Se sentía un tanto celosa por la chica al lado de Adrian, pero sabía que no tenía ese derecho- Oh, es cierto. Ustedes no se conocen formalmente; Kyoko, ella es la Presidenta de mi club, Ciel Autunm, la recién transferida. -Dijo Adrian, presentándolas amablemente- Si, la recuerdo. Mucho gusto. -Dijo Kyoko, mientras acercaba su mano a Ciel- Igualmente, mucho gusto. -Dijo Ciel amablemente mientras tomó la mano de Kyoko e hizo un apretón de manos-

Bueno, ya es hora de irnos. Nos vemos mañana, Ciel. -Dijo Adrian mientras se alejaba junto con Kyoko- Adiós -Añadió Kyoko despidiéndose- Que le vaya bien chicos, nos vemos mañana. -Les respondió Ciel, mientras tomaba asiento en la banca dónde Kyoko estaba previamente sentada-  ¿Ella no viene con nosotros? -Preguntó Kyoko consternada por el hecho que Ciel no los acompañó a la salida- No. Al parecer a ella la viene a recoger su padre. Aunque, debo añadir que nuestros edificios están de lados opuestos… En fin; apresurémonos, pues ya siento un poco de hambre, hehe. -Dijo Adrian, a quién suavemente le gruñó su estómago- Oh vaya… -Dijo Kyoko, levemente sorprendida-

Así, llegaron al lobby de su edificio de apartamentos donde la recepcionista los saludó como siempre. El lobby un lugar muy agradable, con sus paredes color café claro y beige, además de varios sofás y sillas de cuero.  Él escritorio de la recepcionista estaba al frente y algunas paredes tenían cuadros vanguardistas y varias plantas de interior. Había un par de televisores transmitiendo películas para los que visitaban o simplemente pasaban el rato ahí. Al lado derecho de la recepcionista, había una puerta de servicio y más a la derecha, las escaleras del edificio. A su lado izquierdo, estaban dos enormes elevadores que llevaban a cada uno de los 50 niveles del lugar.  Ellos entraron al un elevador y presionaron el botón del nivel 30. El pasillo de ese nivel tenía 10 habitaciones, igual que todos los niveles del edificio y los muros eran de colores variados del flamingo, y las puertas color rojo con sus respectivos números en ellas. Ya al frente esta, Adrian notó que las cajas del apartamento de Ayase ya no estaban, aunque aún restaban unas fuera de la puerta de al lado de la suya-

Ehh. Así que ya entró sus cosas… Será mejor que le ayude a desempacar luego que cambie mi ropa. Pero, ehh, ¿y esas cajas en la puerta de al lado? Mmm, ya que. No importa, pues del vecino serán.

-Pensó Adrian mientras Kyoko abría la puerta con su tarjeta llave. Al entrar, el cuarto que antes se veía oscuro por la falta de luz, se podía ver perfectamente… Pues obvio, porque Kyoko había encendido las luces al entrar.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s