Chonicles Of Adrian Weiss Chapter 2 – Part 3: Incoming Sisters

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Y al fin! La ultima parte ya llegó!

Disfrutenlo :3


Episodio 2 – Capítulo 2: Hermanas Recién Llegadas [Parte 3]

¡Siéntate! -Serena soltó el cuello de la camisa de Adrian al lanzarlo a una silla. Estaban afuera, en el parque frente a la cafetería. Era una mesa de cuatro personas y en ella había 2 bandejas de comida- Oh, mi desayuno favorito. ¿Acaso tú lo pediste por mí? -Preguntó él. Serena se sentó en la silla frente a Adrian- N-no es como si lo hubiera planeado o algo por el estilo. -Dijo ella un poco sonrojada, y luego dijo- Pero de todas formas, este es el cuarto día del nuevo semestre y tú ni siquiera me has enviado un mensaje o una llamada. ¿Acaso te olvidaste de mí, tu mejor amiga, eh? Además, casi nunca nos vemos acá en la academia. -Parecía muy furiosa al respecto- Claro que no… Bueno, si lo hice. Pero han pasado muchas cosas estos 3 días. Pero ahora estamos juntos, ¿no? -Respondió Adrian con una sonrisa- Hmph. Ese estúpido siempre tiene esa sonrisa, hasta en momentos tan triviales como éste… -Pensó ella mientras se sonrojaba un poco- Sabes, tú siempre has tenido chicas a tu alrededor, pero creo que esta vez exageraste. Vi muchas chicas cerca de ti hace un momento. -Dijo ella un poco molesta-

¿Pero qué dices? Todas ellas son como familia para mí. -Dijo él- Sí claro, familia. -Respondió Serena- A lo que me refiero es que, ellas no tienen interés en mí, y viceversa. -Añadió Adrian- Pues no lo parecía. -Dijo ella. Parecía un poco celosa al respecto- Oh, por cierto; ¿cómo van las cosas con tu novio? -Preguntó Adrian- ¿Eh? ¿Mi novio?  -Serena parecía asombrada por la pregunta- U-usualmente tú no preguntas por él. -Respondió Ella- ¿En serio? Ya que. Pero igual, dime, ¿Cómo van las cosas con él? -Añadió Adrian- ¿Cómo van las cosas? Pues el siempre es lindo y amable, aunque últimamente hemos tenido varias peleas… Creo que estamos a punto de romper. -Dijo Serena con una voz tranquila-

¿En serio? Qué mal… Ojalá hubiera algún arreglo a tus problemas, pero por tu tono de voz, creo que no lo hay. Aunque, este es el octavo que has tenido desde que te conozco. No es bueno jugar con los sentimientos de los hombres, sabes. -Respondió él un poco serio- No seas idiota, eso lo sé muy bien. Pero, ¿cómo puedes recordar cuantos novios he tenido, pero no llamarme por teléfono? -Preguntó ella muy molesta- Ehm… Quién sabe. -Ella se levantó y fue al lado de Adrian, levantó su mano y le dio un golpe de karate en el rostro sin mediar palabra alguna. Después de eso se sentó en su lugar a comer-

¿Llegó a su límite, eh? Creo que debo de dejar de molestarla tanto, pues sus golpes me dejan marcas muy feas… Además, esta vez no le veo una razón posible de haberme golpeado… -Pensó Adrian mientras frotaba su pómulo derecho, que fue donde ella le golpeó-

Bueno… Y, ¿sigues en Clase B? Cada año hay oportunidades de subir de Clase. ¿No lo has hecho tú? -Preguntó Adrian, mientras comía-

¡Pues claro! Sabes, tú al ser un condenado genio, no te das cuenta de lo difícil que es estudiar aquí. Aunque todos los años puedas avanzar de clase, es muy raro que alguien lo haga. -Respondió Serena- Está bien, está bien. No lo preguntaré de nuevo. -Dijo Adrian, esperando no recibir un nuevo golpe de su parte- Serena… ¿Te arrepientes de haberme acompañado a esta ciudad y de estudiar aquí? -Añadió él, cambiando su expresión a una más seria y dándole un giro de 180 grados a la conversación- ¿Ehh? ¿Por qué una pregunta así de forma repentina? No me arrepiento ni un segundo el haberte seguido, idiota. -Adrian sonrió levemente, al igual que Serena, y ambos terminaron su desayuno. Unos minutos después de haber terminado su desayuno, la alarma sonó y ambos regresaron a sus respectivas clases.

Habiendo llegado la hora del almuerzo, Ayase, Elsie, Sylvia, Kyoko e Irina se reunieron en una sola mesa dentro de la cafetería, cuando Adrian llegó junto a Serena. Él le presentó a Serena todas la chica de la mesa, excepto a Kyoko, quien ya conocía.

Hermano, ¿tú ya estás en algún club? -Preguntó Irina, iniciando una ligera conversación- Pues sí, ya me he unido a uno. Al inicio fue contra mi voluntad, pero creo que me empieza a gustarme el lugar. -Respondió él- ¿Contra tu voluntad? ¿Acaso no somos libres de escoger si unirse o no a algún club? -Dijo Elsie un poco consternada- Sí, lo es. Pero todos los Alumnos de Clase S, tienen la obligación de asistir a uno desde el Primer Año. ¿No te mencionaron eso, Hermana Menor? -Añadió Serena, dirigiéndose a Irina- No, no lo hicieron, aunque fui con Elsie ayer a buscar uno adecuado a nuestros gustos. Y no te tomes la libertad de llamarme “Hermana Menor”; llámame Irina. -Respondió ella de forma prepotente. Serena se limitó a hacer un gesto de incomodidad- Ya, ya.. Cálmate Irina. Y, siguiendo con la conversación, ¿ustedes están en algún club? -Preguntó Adrian a Elsie, Sylvia e Irina- Yo estoy en el club de Fotografía, por si te interesa. -Añadió Serena- A ti no te pregunté. -Le dijo Adrian- Y bien, ¿en qué club están? -Preguntó de nuevo- Pues, hoy nos decidimos por estar en uno. Yo estaré en el club de Moda y Costura, Irina en el club de Ciencia, Tecnología y Computación, y Sylvi ya pertenecía al club de Música y Radiodifusión. -Respondió Elsie. Mientras tanto, Kyoko pensaba en algo diferente-
Así que la rubia a la que Liselotte se refería, era Serena… Bueno, creo que le pediré un par de esas fotos… Pe-pero para que nadie más la vea. Necesito sacarlas de circulación…

Claramente se mentía a ella misma, pero dejemos eso de lado-

Kyoko, ¡Kyoko! -Ella estaba en su propio mundo, pero cuando Adrian le llamó, reaccionó casi de inmediato- ¿Eh? ¿Sí? -Dijo ella, ignorando lo que hablaban a su alrededor- Al fin. Parecía que tus pensamientos te habían tragado; pero bueno, les decía que tú estás en el club de Gastronomía y ellas me preguntaban que qué es lo que hacen en ese club, tomando en cuenta que cocinar es su actividad principal. -Dijo él; Kyoko comenzó a explicarles lo que ella hace en su club día a día y todos mantenían casualmente la conversación hasta que Adrian la interrumpió al haber recordado algo-

Oh, ahora que lo recuerdo, escuche un par de rumores sobre unas vergonzosas fotos mías rondando por aquí y allá… ¿alguna idea, Serena? Tú eres del club de fotografía, ¿no? -Ella reaccionó nerviosamente a la pregunta y dijo- Eh… Pues… No, ni idea. -Su voz parecía temblar y al responder, desvió su mirada de Adrian- Pe-pero, Hermana pequeña, ¿has escuchado hablar del Karnival? -Preguntó Serena a Elsie, intentando cambiar el tema de conversación- ¿Karnival? -Añadió ella-  Exacto. Es un festival que se realiza desde el 27 hasta el 31 de octubre acá en la academia, donde todos los clubes presentan proyectos y los estudiantes e invitados pasen un buen momento. También hay presentaciones particulares como bailes, actos cómicos  y otras cosas más. Es tan genial que no importa si hay un domingo los días del evento, este sigue sin parar. Es más, el día 30 y 31, los medios vienen y cubren el evento. -Dijo Serena muy entusiasmada- Ohh… Vaya que estás entusiasmada por ello, aunque faltan varias semanas para siquiera inicien las preparaciones. -Añadió Adrian, tratando de molestar un poco a Serena-

Tú mejor no digas nada, señor “lo hago sólo por el bien del festival”. Sé que te gustó hacer esa presentación frente a todos, no mientas; e incluso arrastraste a los chicos de tu grupo en eso. -Exclamó Serena- ¿Presentación? -Preguntó Irina ciertamente consternada-

Es cierto; se me olvidó comentarles acerca de la presentación que hizo este idiota hace un año. Cantó y bailó en el anfiteatro que hay en la academia junto a unos chicos que siempre lo acompañan. Se realizó para cerrar el último día  del festival, por lo tanto fue televisado. Aunque no fue algo preparado, el idiota lo hizo muy bien; demasiado diría yo. -Dijo Serena, recordando un poco sobre lo sucedido- ¡Es cierto! Yo lo vi en televisión y fue increíble. Se me había olvidado preguntarte acerca de eso, pero creo que ya no será necesario. -Exclamó Ayase- Bueno, será mejor que dejemos la conversación para después, ya que no hemos probado un sólo bocado de nuestro almuerzo -Respondió Adrian, quien empezó a comer; asimismo, los demás lo hicieron. Luego de terminar su almuerzo, todos fueron a dar pasear por el campus. Mientras Adrian se dirigía al interior de la academia, se encontró con Ciel que estaba en el parque-

¡Adrian! -Exclamó Ciel- Oh, Ciel; ¿necesitas algo? -Preguntó él algo curioso, ya que no se habían encontrado antes a esa hora- Nada, pero, ¿asistirás hoy al club? Ayer me pediste permiso, así que quería preguntarte hoy si irías o no. En clase no pude y en el desayuno parecías un poco ocupado. -Respondió ella- Oh, es cierto. En el desayuno estaba con Serena. -Pensó él- Pues, sí; asistiré hoy… ¿Alguna razón en especial por la que preguntes? Normalmente no lo harías sin una razón, ¿no? Pues, no creo que te preocupes tanto por mí, si tan sólo nos conocimos este lunes. -Dijo Adrian. Ciel desvió un poco su mirada- Ehm… Es porque ayer quise presentarte a los miembros del club, pero te fuiste. Por eso te preguntó si irás hoy, para así estén preparados. -Añadió ella. A él le pareció un poco extraño lo que dijo al final- ¿Preparados? ¿Por qué? Qué raro. -Pensó Adrian-

¿Los miembros del club, eh? Así que al fin los conoceré. Bueno, pues estoy un poco ansioso. Pues diles que estaré ahí. -Dijo él- Está bien Adrian. -Respondió Ciel, y luego se fue. Después del almuerzo y las clases restantes, Adrian se dirigió al club mientras los demás asistían a la clase de educación física a las que él no puede asistir por varias razones, aunque aún vestía su uniforme deportivo. Este consistía de un pants color negro que le llegaba a las rodillas, una camisa blanca con el logo de la academia en su espalda y una franja negra al frente. En el hombro derecho tenía el año y la clase, mientras que del lado frontal izquierdo inferior tenía escrito su apellido.

Al llegar al lugar, tomó un par de manga de los estantes, se acomodó en el  sofá y se propuso a leerlos. Al paso de un par de horas y varios manga leídos, la puerta se abrió de repente y dos chicas entraron al salón. Al notar que Adrian esta dentro, se sorprendieron por este hecho.

Él se levantó del sofá y las vio, extrañado dijo- Y ustedes… ¿Quiénes son? -Preguntó él. En ese preciso momento, apareció Ciel mientras las dos chicas permanecían en la puerta- Veronica, Tabatha, ¿por qué no han entrado? -Preguntó ella mientras cruzaba la puerta; Ahí, ella se dio cuenta que Adrian estaba dentro- ¿Adrian? ¿Así que aquí estás? Vi que te retiraste de la clase a petición del maestro, lo que fue muy extraño. Pero, no importa. ¡Ah! Por eso están ahí paradas ustedes dos. ¿Acaso la sorpresa fue mucha? -Exclamó Ciel. Ambas reaccionaron, y la que estaba al lado derecho dijo- ¿Sorpresa? Un poco, sí. Pero no tanta como crees. -Ambas entraron al salón y la puerta se cerró. La del lado izquierdo, se limitó  a cubrir su rostro con un gran libro que tenía en sus manos luego de entrar- Bueno, que se le va a hacer, ¿no? -Añadió Ciel, quien luego se dirigió a Adrian-

Adrian, ellas las otras miembros de este club. La que se cubre con el libro es Veronica Lye, mientras la inexpresiva, es Tabatha Raine. -Veronica Lye es una chica pequeña de cabello castaño claro, ojos café y de complexión delgada. Usa gafas con aro de pasta y su cabello algo desordenado con un fleco recto que cubre su frente junto a un listón color blanco a lo largo de un mechón a su lado derecho. Cabe mencionar que su cabello desordenado está atado justo abajo del cuello y cae hasta la mitad de su elpalda. Por otro lado, Tabatha Raine es de tamaño promedio, su cabello es rubio platinado, y más corto que el de Adrian. Tiene un fleco en diagonal que casi cubre uno de sus ojos de color azul acero. Añadiendo que, su cuerpo es un poco más dotado que el de Veronica.

-Pero tú ya la conoces, ¿no? A Tabatha. -Dijo ella. Él la vio de pies a cabeza y dijo- No. No creo reconocerla. -Ciel se sorprendió por lo que dijo y Tabatha también, pero no dijo nada- ¿No la reconoces? Ella es nuestra compañera. Se sienta a mi lado, y ha sido Clase S desde primer año. No puedo creer que no la reconozcas. -Exclamó ella-

Hehe; lo siento. La verdad soy muy malo para recordar personas. -Dijo Adrian tratando de disculparse con Tabatha- No importa. De todas formas, el ser rey de la academia es un trabajo muy cansado. -Respondió ella sarcásticamente- Hey, no digas esas cosas. -Le reprendió Ciel-

Pero bueno, ahora que sé tú nombre y que eres mi compañera de Clase y club, no te olvidaré nunca. -Le dijo Adrian A Tabatha. Ella se sonrojó un poco, pero no mostró una clara expresión en su rostro. Luego Ciel preguntó algo a Adrian, sólo para mantener la atmósfera en su lugar- Adrian. Se me había olvidado preguntar esto, pero… ¿A qué se refirió la Srta. Kyoya con lo de “tus hermanas”, ayer por la mañana? Aparte de eso, parece que ese rumor se ha expandido por toda la academia. -Aunque fuese sólo por preguntar, Ciel parecía realmente curiosa por tal hecho- ¡Ah! Eso… La verdad es que ellas no son mis hermanas, sólo nos llamamos así por cierto afecto que tenemos entre nosotros; además, hace tiempo no sabía de ellas y lo que dijo Hanabi realmente me sorprendió. -Respondió Adrian. En ese momento, alguien golpeó la puerta. No con su puño, sino más bien había chocado con ella. Luego de eso, trató de forzar su entrada al salón-

¿Quién está ahí? -Preguntó Ciel un poco extrañada- ¡Déjenme pasar por favor! -Dijo una voz femenina detrás de la puerta. Adrian reconoció esa voz y su rostro se puso un poco pálido. Tabatha notó esto, y le preguntó a él qué le sucedía mientras Ciel abría la puerta- ¿Por qué será que este lugar, en toda su infinidad tecnológica, no tenga un timbre en la condenada puerta? -Añadió ella-

¿Por qué tan pálido? -Preguntó Tabatha- Es.. Que… “Ella” me encontró. -Respondió él mientras daba un par de pasos atrás. Tabatha parecía consternada por su respuesta. Al abrirse la puerta, una chica rubia entró aceleradamente y abrazó con todas sus fuerzas a Adrian, tanto que parecía asfixiarlo-

Ehm… Disculpa, pero… ¿Tú quién eres? -Dijo Ciel, tratando de ignorar la extraña escena que estaba ocurriendo-

Pues soy nada más ni nada menos que… Cecilia Chronos; ¡la prometida de Adrian! -Exclamó la chica mientras sonreía al abrazar a Adrian.

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2 thoughts on “Chonicles Of Adrian Weiss Chapter 2 – Part 3: Incoming Sisters

  1. kmx72 says:

    Okay ya perdí la cuenta del harem me pregunto cuando vas a revelar más pasado de Adrian ya que solo se sabe que tiene un tipo de abilidad especial las cicatrices y que sabe artes marciales eso y que conoce a personas del pasado bueno me gusta esto ya que por ahorita si siente refrescante ya que los otros hay batallas mas a seguido pero en serio cuantas son bueno minimo ni siquiera las ha besado a cambio de alguien que hace “eso” con todas

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    • Este es un mundo más “normal” que el de Black Swan, así que Adrian no es tan rápido como cierto joven precoz xD

      Además que este es mas RomCom, y diseñado como libro y no como novela ligera; por eso es mas lento.

      Y son… muchas xD y vienen más. Al menos 5 en el próximon capitulo (si no me equivoco).

      Y más adelante se revelara más de su pasado (:

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