Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 3 – Part 1: Is One More Allowed?

Warning: Spanish Content.

Como Engel diría… “SURPRISEEEEE SON OF RESPECTABLE WORK WOMAN!”

Hahahaha, bueno bueno, dejando las malas bromas de lado, acá les dejo un capítulo sorpersa!

(PS: In a while I’ll release BlackSwan chapter for the englsh readers.)

Disfrútenlo!


Episodio 3 – Capítulo 3: ¿Está alguien más permitido?

Esta chica era de muy buen cuerpo, alta, ojos azul cielo, un largo cabello rojo – naranja arreglado con pequeñas trenzas y la mayoría peinado hacia el lado izquierdo y unas cuantas pecas en su rostro. Al hacer lo que hizo y decir lo que había dicho, sorprendió a todos dentro del salón-

¿Prometida? ¿Esto es un cliché o algo parecido? -Preguntó Tabatha escandalizada por la idea- Exacto, soy su prometida. Adrian, cuéntales nuestra historia. -Dijo Cecilia soltando a Adrian- Exacto, Adrian. Aclara esto de una vez por todas. -Replicó Ciel- En verdad, no es la gran cosa. Al parecer fue “amor a primera vista”, de parte de Cecilia, quien le contó a su madre, quien a su vez contactó a mi tío, que aceptó la oferta de la madre de Cecilia; comprometerme con ella. Aunque yo tengo la última palabra sobre el asunto. -Respondió Adrian, con la voz un poco ronca- Entonces, se podría decir que ella se enamoró de ti, pasaron muchas cosas aquí y allá y ahora están “comprometidos”. -Dijo Ciel- Exacto. -Replicó él- Sé que por ahora es de un sólo lado, pero en el futuro no muy lejano, Adrian terminará completamente enamorado de mí. -Añadió Cecilia con una leve sonrisa-

Oye, Adrian. Una pregunta. A juzgar por el apellido de esta cabeza hueca; ¿acaso es la hija de la directora de la academia? -Preguntó Tabatha señalando a Cecilia, tras haber pensado en esa posibilidad. Él suspiró y dijo- Desafortunadamente, sí. Ella es la hija de la casi-todopoderosa directora de la academia, Luna Chronos. -Ciel y Veronica, quién se cubría detrás de Tabatha, se sorprendieron por esta afirmación- No es para sorprenderse mucho, presidenta. Pues su apariencia es muy similar, aunque su inteligencia no lo sea. -Dijo sarcásticamente Tabatha, ya que parece no congeniar muy bien con Cecilia-

Por cierto; ¿cómo diste conmigo? No he hablado contigo desde el fin del semestre pasado. -Preguntó él muy curioso- ¡Ah! Eso… Pues venía de visitar a mamá en su oficina y decidí buscarte ya que no te había visto en toda la semana, y por suerte al bajar del elevador me encontré con una linda y esbelta chica con ropa de karate y ponytail a quién le pregunté dónde estabas; casualmente si sabía dónde te encontrabas y vine a buscarte. -Respondió Cecilia-

¿Así que fue tu culpa, Ayase? -Pensó Adrian, quien luego dijo- Oye, sabes que no puedes preguntarle el paradero de las personas a cualquiera que veas. No todos saben dónde está lo que buscas. Esas es una mala costumbre tuya por ser tan despistada. -Cecilia hizo un pequeño puchero y respondió- Pues desde que eres tan famoso, cualquiera sabría dónde encontrarte. -Ellos se mantuvieron discutiendo ligeramente un par de segundos más hasta que Ciel los interrumpió-

Bueno, si no les importa; ¿podría dejar de discutir? Es necesario que empecemos las actividades de nuestro club y para eso necesitamos que Adrian esté disponible. ¿Te importaría irte? -Dijo ella, entrando en su actitud de presidenta- Oh, lo siento presidenta. -Respondió Adrian- Está bien. Me iré y los dejaré tratar sus cosas de club.  Nos vemos.

-Dicho esto, Cecilia se dirigió a la puerta, pero antes de salir, se detuvo por un momento y se dio la vuelta y dijo- Presidenta Ciel… ¿Me dejaría unirme a su club?

Todos en el salón, excepto Ciel, vieron fijamente a Cecilia- ¡¿Ehh?! -Replicaron. Ciel parecía pensar al respecto y dijo- Está bien. ¿Por qué no? -Todos dirigieron su mirada a Ciel- ¡¿Ehh?! -Repitieron todos, consternados por la respuesta de su presidenta-

¿En serio dejará entrar a esta idiota al club? Está claro que sólo lo hará para estar al lado de Adrian. No es que sea algo que me importe, pero su presencia será muy ruidosa y molesta. -Añadió Tabatha- Pues claro que la dejaré. No importa el motivo que tenga, pero no le puedo negar la entrada al club. -Añadió Ciel- Pero te tendrás que entregarte un 100% al club y no causar molestias. ¿Entendido? En caso que suceda lo contrario, te tendrás que largar de aquí. -Dijo ella muy seriamente a Cecilia, mientras caminaba hacia el escritorio del salón- Llenarás esta solicitud de ingreso y se lo darás al Consejo Estudiantil para que sea aprobado. Debido a que se necesitarán tiempo para que lo firmen y sellen, podrás entrar al club oficialmente después que nos lo notifiquen, que probablemente sea mañana.. Así que, será mejor que te retires por hoy. -Le dijo ella a Cecilia mientras sacaba una forma y se la entregaba-

E-esta bien. Me retiraré por hoy. Gracias por dejar unirme a su club, Presidenta Ciel. Vendré mañana para saber si han sido notificados de la aprobación o no. Nos vemos mañana. -Cecilia se despidió tranquilamente y se fue

Muy bien chicos, todos regresemos a la realidad y empecemos a trabajar. -Exclamó Ciel, tratando de dar inicio a las actividades del club después de la interrupción que habían sufrido. Pero justo en ese momento, el teléfono celular de Adrian sonó. Parecía haber recibido un mensaje. Él tenía una cara relajada, pero al leer su contenido, se puso un poco serio y se dirigió a Ciel-

Ehm… Presidenta. Lo siento, pero tengo un par de cosas que hacer. Regresaré en pronto. -Ciel asintió con la cabeza y él simplemente salió por la puerta y se fue sin mediar otra palabra más. Aunque a las chicas les pareció un poco extraño, simplemente lo dejaron ir.

Adrian caminó hacia los elevadores y estando dentro, mostró su identificación a un escáner sobre los botones. Este emitió un sonido de aprobación y luego él presionó el botón con el número 10. Adrian se dirigía a la azotea, el techo de los edificios 1 y 2, donde sólo estaba permitido el paso para alumnos de Clase S, maestros y demás personal autorizado. Al llegar ahí, había un techo de policarbonato y varias plantas colgantes, además de un par de árboles de tamaño medio. Había varios bancos de madera y un par de máquinas expendedoras de sodas y golosinas. Había muros de cristal Magnus – Steven rodeando la azotea. Adrian, que estaba parado sobre un pequeño pasillo que se encontraba justo al salir de los elevadores, vio hacia todos lados. Ahí, vio a Ayase vestida con su ropa de entrenamiento y sentada sobre uno de los bancos de madera en el lado del edificio 2 tomando un refresco.

¿No deberías estar en el club de artes marciales? -Preguntó él mientras se acercó a Ayase, quien parecía ver el hermoso paisaje de la ciudad bañada por el sol que parecía casi ocultarse- Sí, debería. Pero es tu culpa que esté aquí y no allá en estos momentos. -Le respondió y puso la lata de refresco a un lado- ¿Dónde está tu comunicador? -Añadió ella- ¿Mi Index? Se está actualizando en mi habitación. Hoy es el día del envío de datos de cada mes. ¿Acaso sucedió algo malo? Tu mensaje sólo decía “Quiero hablar en la azotea sobre el color de las nubes”. Aparte de ser un mensaje extraño, no me dice si la situación está bien o mal. -Dijo él un poco preocupado- No. Nada importante en particular. Simplemente querían comunicarse contigo, pero al saber que hoy tu Index se está actualizando, me llamaron del equipo de investigación, el equipo de comunicación, y algunos superiores de C.L.O.U.D.S para que te contactase… Aunque el mensaje viene directamente del equipo de comunicación. -Respondió Ayase- Parece que Mirrors y Maes no tienen nada que ver con eso, ¿Verdad? Te fuiste sin autorización de ellos y no creo que a estas alturas lo sepan… -Adrian se quedó sin respuesta, así que cambió de tema- Entonces, ¿cuál es el mensaje? -Preguntó Adrian-

Iré directo al grano. Primero: Dicen que en las próximas misiones, tendrás que incluir a tu equipo de respaldo, o si no los pobres se oxidarán; que te prepares con las fechas destinadas y hagas tu trabajo como siempre, y que me incluyas en las misiones para que yo reúna experiencia práctica. Segundo: Las cosas se están pusieron un poco extrañas en las misiones de “Seinaru Hoshi”; donde reside Ariel. Acsí que enviarán al señor Aoba, Mustang y Mirrors a Craft Island, terreno de Lucius, dónde será la próxima misión contra los Ash Knights para ver que sucede. Tercero y último: Un mensaje personal de Suzaku. Dice que vendrá a visitarte para el Karnival. La última vez que te visitó la reprendiste por no haber avisado con anticipación, así que te avisa desde ya, aunque sea demasiado pronto. ¡Ah! Y una postdata; que probablemente las otras 2 bestias divinas, Genbu y Byakko, vendrán con ella.

-Adrian, que estaba parado al lado de  Ayase, empezó a analizar todo lo que ella le había mencionado. Vio hacia el vacío durante un par de minutos y dijo-

Pues, en resúmen: El entorno de las misiones en la ciudad cambiará. Tus padres y mi tío irán a investigar a esa rara isla construida de manera similar a Starry Heaven, cerca de Hawaii por ciertas anomalías con los Ash Knights, que se relacionan directamente con los Ash Citizens, y que Jeanne vendrá al Karnival, posiblemente acompañada de Ariel y el molesto de Lucius… -Adrian parecía haber procesado toda la información, mientras Ayase añadió-

Sí; algo así… Pero, Adrian, la verdad pareces muy tranquilo. No sobre los primeros mensajes, si no acerca del último. -Ella lo vio fijamente mientras él sonrió, pero poco a poco su sonrisa se tornó nerviosa y él empezó a temblar un poco y levemente a sudar frío-

¿Adrian? ¿Está todo bien? -Preguntó ella al ver la extrema reacción que él estaba teniendo- ¿Eh? ¿Que si todo está bien? Pues claro que todo está… ¡MAL! -Exclamó Adrian- ¡Gracias! ¡Gracias por haberme dado los mensajes! Pero… ¡Ehh! ¡¿Jeanne vendrá?! Y es más… ¿Con Genbu y Byakko? ¡Jeanne! Esa tipa está ¡Loca! La última vez que me visitó fue hace dos años en mi ciudad natal y causó una enorme destrucción que los noticiarios creían que era un acto de terrorismo. Y eso que lo hizo accidentalmente. ¡Sólo causa problemas donde va! Esa maldita sádica; es más, ¿cómo sabe acerca del Karnival?… Rayos…

Además, acerca de Ariel… Estoy agradecido si ella puede venir, y así tener todo tranquilo. Ella es como un Ángel para mi en estas situaciones. Pero, lo que sobrepasa mi miedo por los problemas, es la irritación que me produce el estar cerca de Lucius. Es tan presumido y siempre me saca de mis casillas… Sobre todo el hecho que siempre quiere pelear conmigo. ¡Argh! ¡Qué fastidio! Al menos aún hay varias semanas para que se aparezcan por aquí…

-Adrian jalaba su cabello con cierta furia por todo lo que pasaba sobre su cabeza. Ayase quien lo vio y escuchó atentamente, empezó a reír a carcajadas. Se rió tanto que su estómago le dolió y lágrimas salían de sus ojos. Adrian simplemente la contempló con una mirada de incertidumbre-

¿A…Ayase? -Preguntó él extrañado por sus carcajadas- ¿Ehh? Haha. No sucede nada. Es sólo que, él siempre centrado, super popular, inteligente, amigable y casi perfecto Adrian Weiss, aún puede hacer ese tipo de expresiones, hablar de esa manera y relativamente tener las preocupaciones de un adolescente normal. Desde hace tiempo no te veía de esta manera.

-Respondió Ayase con una pequeña risa. Él se sonrojó un poco y desvió su mirada diciendo- P-pues claro. No soy algún tipo raro o algo por el estilo. -Él cruzó sus brazos al decir esto, y luego recordó algo- ¡Oh! Rayos… Tengo que volver al club o si no la presidenta me matará. -Dijo él mientras veía la hora en su celular- Nos vemos luego, Ayase. Tú también debería ir a tu club, ¿no? -Añadió Adrian- Vete tú, que yo necesito pensar un poco ciertas cosas. -Él se despidió y se dirigió a los elevadores acelerando un poco su paso mientras Ayase se quedó a contemplar la increíble vista de la azotea.

Luego de unas horas…-

Lo siento Kyoko, pero son órdenes de tu padre. -Dijo Adrian sintiéndose un poco triste- No importa mucho, Adrian. De todas formas, sólo te mudarás al apartamento de al lado. -Añadió Kyoko tranquilamente, mientras Adrian sacaba un par de cosas de su habitación que no se había llevado el día anterior. Incluso, el ya había movido su escritorio y su closet a su nueva recámara- Pero te mudaste de un día para otro, así que quería preguntarte sobre tu habitación. Tú tienes problemas con la oscuridad y todo eso… -Dijo ella con un tono de preocupación- La verdad es que no hay problema alguno con mi nueva habitación. Es exactamente igual a ésta, sólo que del lado contrario. Tiene el anexo al balcón y todo. Sn mencionar que está sin tapizar, por lo que puedo probar este nuevo papel tapiz que tenía guardado ya hace un par de semanas. Al colocarlo completamente, forma una enorme fotografía del Times Square en blanco y negro. Aparte de eso, tendré que re-dibujar el árbol de cerezo en la puerta. ¡Oh! Y por la cama no te preocupes. Ahí hay una enorme , igual a ésta . Así que sólo me llevaré las sábanas. -Adrian parecía un poco emocionado y eso hizo que la pequeña preocupación de Kyoko se desvanciera, aunque otro extraño sentimiento poco a poco la invadía sin que ella se diera cuenta-

Pero, ¿por qué crees que padre haría algo así? -Preguntó ella algo curiosa- No lo sé. Tú sabes que a él le gusta hacerme bromas de este tipo. Pero las llamo “bromas” porque no puedo decirles de otra manera. -Respondió Adrian sudando en frío al recordar las “bromas” que el padre de Kyoko le hacía en el pasado-

Bueno, pues nos vemos mañana. -Añadió Adrian mientras del apartamento con una gran caja entre brazos- Muy bien; no vemos. -Dijo Kyoko. Luego de ver entrar a Adrian al su nuevo apartamento, ella entró al suyo. Por primera vez en años ella se sintió sola. Kyoko caminó lentamente al cuarto de Adrian, ahora vacío. Apagó las luces y de la nada un par de lágrimas corrieron sobre sus mejillas. Ella se sentía como si un automóvil le aplastara; un peso enorme que no podía quitarse.

De repente, su celular vibró. Era un mensaje de parte de Adrian- “Sabes, Elsie e Irina dicen que quieren hacer una pequeña cena de bienvenida, pues ayer aparecí de la nada. Así que, si no te causa mucha molestia… ¿Crees que puedes acompañarnos? Ellas insisten en que vengas. Será dentro de unos 30 minutos. Saludos.”

Ella se sorprendió por el mensaje, aunque por alguna razón pensamientos tristes se mezclaron con sus pensamientos felices y empezó a llorar sin parar; era una tormenta de sentimientos en su ser. De repente, una frase cruzó su mente-

“Te prometo que nunca me alejaré de ti… Nunca.”

-De repente, ella con una voz triste y dolorida dijo-

Mentiroso.

-Adrian estaba arreglando sus cosas en su nueva habitación, antes de la cena, y su celular sonó. Al parecer era la llamada de un número desconocido-

¿Quién habla? -Preguntó Adrian con una voz muy seria- ¿Ehh? ¿Esa es la forma de tratar con quien te ha dado todo hasta este momento? -Dijo una voz de forma muy sarcástica- ¿Tío Hotaru? -Exclamó él- Respuesta correcta, mi apreciado concursante. -Respondió Hotaru- ¿Y? ¿Qué necesitas? No hay misiones cerca y la información del Index ha sido correctamente actualizada. Sin mencionar los mensajes que me enviaste con Ayase. -Añadió Adrian- Bueno, bueno. Sólo quería saber cómo te iba después de recibir a tus queridas hermanas y tu nuevo apartamento. ¿Está todo bien por allá? -Preguntó Hotaru- No actúes como si te importara más de la cuenta por favor. -Dijo Adrian un poco molesto- Está bien, está bien. No te sobreesfuerces. Pero, en realidad la llamada tiene dos propósitos. -Dijo Hotaru, cambiando su tono de voz juguetón, a uno más serio- ¿Dos propósitos? Bueno, será mejor que vayas directo al punto o cortaré la llamada. -Añadió él; Hotaru aclaró su garganta y respondió- Primero que todo, no hemos encontrado aún una solución a tu pequeño problema de actitud.

Ayer, que enviaste los datos sobre tus problema, nos dimos cuenta que de alguna forma tu cuerpo ha “evolucionado”, y ahora niega los efectos que limitan a… ¿Cómo es que se hace llamar? Mmm… ¿Schwartz?; bueno no importa. Pero, el hecho que esto haya sido de un día para otro no es extraño, pues fue un “impulso” dado por tus propios genes. Además de la muestra, dijiste en tu reporte que al retirar tus vendas ayer, casi pierdes la conciencia dos veces, debido a que él trataba de salir. Antes, necesitabas ciertas condiciones para que él saliera, ¿no? Ahora, parece que su “conciencia” ha ganado más fuerza.

Así que, mientras tengas puestas las vendas no pasará nada, pero en las misiones las seguiremos retirando como siempre, hasta que no te curemos. Según el resultado del estudio de las muestras y tu reporte, hemos determinado que el mínimo porcentaje de vendas retiradas hará que cambies de Weiss a Schwartz, pero aún no hemos encontrado la forma de revertir ese efecto secundario del suero. Seguiremos trabajando en eso; así que no te preocupes demasiado. Con las píldoras, y un poco de esfuerzo mental, tendrás un máximo de 30 minutos sin que cambies. Y en segundo lugar, te pasaré a Mustang para que te diga el resto. -Hotaru le pasó al teléfono a alguien más. Mientras tanto, Adrian parecía decaído por lo que le habían informado-

Rayos. ¿Cuando encontraran la cura para los efectos secundarios de Dragon Scale? Maldito suero. No solo se llevó gran parte de mis recuerdos de antes de la inyección, si no que los posteriores aún son muy borrosos también; sin mencionar el problema de personalidad. El cambio de apariencia no me afectó mucho, pero el cambio de mi mente fue algo inesperado. Aunque por todo lo que gané, este precio a pagar no es mucho, aún no puedo soportar el olvidar la mitad de mi vida previa a la inyección.  Según Tío Hotaru, la “estimulación” de situaciones similares o interacción con personas relacionadas a esos momentos, me hará recuperar esos recuerdos. Sólo espero que sea verdad.

Además, tuve suerte de tener las píldoras a la mano cuando hablé con Irina en el elevador, pues si no, las cosas hubieran ido muy mal…  -Pensó Adrian. Él estaba muy serio y además, muy preocupado por lo que sería de él después de todo lo sucedido-

Adrian, ¿estás ahí? -Era Maes al teléfono- ¿Ehh? Sí, sí. Aquí estoy. -Respondió él, que casi por completo había perdido la noción del tiempo y olvidado que estaba al teléfono- Muy bien. Sé de primera mano que te pones muy impaciente, así que te diré todo rápido. El teléfono del que estoy llamando es mío. Guarda el número con mi nombre después de finalizada la llamada. Es difícil encontrarte si no está disponible tu Index, así que opté por una solución más simple y oportuna.

-Explicó Maes; y cabe mencionar  que a todos los miembros de C.L.O.U.D.S se les entrega un teléfono Celular marca Magnus – Steven que están hechos del cristal del mismo nombre; sin importar que tan bajo sea su rango. E incluso son vendidos al público y son muy populares entre los jóvenes de la edad de Adrian-

Además, no podemos darnos el lujo de perder contacto tán fácilmente con Seiryuu, el líder de las Cuatro Bestias Divinas.

En el caso que tu comunicador esté disponible, pero recibas la llamada de este numero a tu celular; significa que debes responder, no importa qué. Además, también se te informará pronto de los resultados de la investigación en Craft Island, así que manténte pendiente.

-Adrian parecía un poco irritado, pero por una razón más involucrada con su posición, que por la situación- ¿Éso es todo? -Preguntó Adrian ciertamente impaciente- Sí. Eso es to… ¡Ah! Casi lo olvido. Te quería preguntar cómo está mi hija. Se trasladó a tu área sin mi aprobación, lo cual no supe hasta hoy, y no ha respondido a mis llamadas; aunque no es mi culpa, es básicamente culpa de su madre… Pero igualmente, no sé por qué se puso así. -Añadió Maes. Adrian cubrió su rostro en signo de su irritación, y suspiró- ¿Ayase? Ella está bien. Dentro de pocos minutos tendré una cena con ella y otras personas más. Y, no creo que quieras que te repita el por qué no quiere hablar contigo o Mirrors. Y a su actitud, agrégale que es una adolescente. Sus hormonas están incontrolables, así que te sugiero que lo tomes con calma. -Respondió Adrian- Muy bien. Gracias por siempre cuidar de ella, pero si Mirrors pregunta, no le digas nada. Ella no sabe que Ayase está en Starry Heaven, y no le agradaría la idea. Bueno, te contactaré por tu Index para enviarte la actualización de los Feather Point. ¡Hasta luego! -De esta forma se despidió Maes. Adrian parecía preocupado por todo lo que cayó en sus hombros de un día para otro-

Bueno… Qué se le va a hacer… -Dijo él mientras se lanzó a su cama y se mantuvo ahí unos minutos antes de la cena-

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5 thoughts on “Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 3 – Part 1: Is One More Allowed?

  1. kmx72 says:

    A ver si entiendo perdió 8 años de su vida al implantarle la bestia o cosa que le da su abildad y ocupa las vendas para contener la parte negra Scwarz que es probablemente su forma y esa cosa quiere salir de el y esa cosa es lo que permite que pueda pelear con los Ash Knights (se que es un titulo serio pero pienso en pokemon cada vez que lo oigo perdón) pero otras tienen bestias implantadas en ellos(a) ? Y al parecer algo que le prometió a Kyoko probablemente fue cuando eran niños así que por eso no recuerda lo que dijo. Y si es eso que no expenriencia eso cuando ve a las hermanas y por eso se tarda en recordarlas? Y algo que olvide porfavor no uses hermano mayor y eso no funciona bien y normalmente en América o México (no se si te había dicho pero vivo en México) solo se dicen en nombre y no es como japones, chino, koreano, porque crees que tienen problemas algunos traductores con eso y los dejan como son y es difícil y no quedan como los san, kun, chan siendo excepciones de vez en cuando sama y san

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