Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 3 – Part 2: Is One More Allowed?

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Aqui termina la maraton the Adrian Weiss. Más tarde subiré el capitulo de Black Swan.

Disfruten!


Episodio 3 – Capítulo 3: ¿Está alguien más permitido? [Parte 2]

¡Oye Hombre! Ya que es viernes, ¿por qué no comemos todos juntos? Ya sabes, con Kyoko y Ayase. -Le dijo Mark a Adrian, mientras todos se dirigían a la cafetería. Ya era la hora de almuerzo y todos se sentían hambrientos-

Ya que. Está bien, vamos a almorzar todos juntos; incluyendo a Kyoko, Ayase, Serena y a quien quiera unirse. -Respondió Adrian muy tranquilamente-

¿Qué? ¿En serio? ¿Hasta tus “hermanas”? -Preguntó Nathaniel de repente, quien estaba cerca de ambos, al igual que Joseph- Sí, sí. Hasta ellas. ¡Oh! ¡Ciel! ¿Quisieras unirte a nosotros? Tendremos el almuerzo en el parque. -Ciel ya estaba por salir del salón cuando Adrian le preguntó- Mmm… Creo que está bien. Pero, ¿puedo traer a mis amigas? No quisiera dejarlas almorzando solas. -Respondió Ciel, que en cierta forma se sentía apenada por pedir eso, aunque para Adrian no significaba problema alguno-

No hay problema. Entre más, mejor. -Dijo Adrian sonriendo- Pero… ¿Y Ayase y Kyoko? ¿Dónde están? -Preguntó Joseph, al ver que ellas no estaban el la clase- Oh, ellas. Kyoko fue a guardarnos lugar en la fila, y Ayase fue a reservar un par de mesas; aunque creo que le pediré que reserve más. -Dijo Adrian un poco pensativo- Bueno, pero será mejor que nos vayamos ya. -Añadió Joseph. Luego, todos se fueron al parque. Ciel se dirigió al primer edificio para buscar a Veronica, y a Tabatha que ya había salido.

¡Oh vaya! Ayase reservó 10 mesas, pero como Ayase no está, parece que fue a la fila. -Dijo Adrian; Al acercarse a una de las mesas reservadas, quitó una tarjeta larga y de color rojo que estaba sobre ella que decía “reservado”. La colocó bajo esta en un pequeño compartimento, movió las sillas junto a los demás y juntó las mesas en 2 filas. 5 cada fila y se sentó en una silla- Adrian, ¿qué haces? ¿no irás a hacer fila por tu comida? -Preguntó Skyler, quién se le había unido junto con Aizen y Kurt cuando Adrian y los demás entraron en el elevador- Kyoko dijo que la traería por mi. Le dije que no era necesario, que yo lo haría, pero extrañamente insistió en ello. Además, estaŕe acá para que Elsie e Irina sepan donde nos sentaremos. -Respondió él- Kyoko… ¿Qué estará pensando al querer hacer este tipo de cosas… -Pensó Joseph, y luego Mark preguntó- Oye hombre, pero… ¿No crees que son muchas? Osea, son 10 mesas. Adrian estaba a punto de responder pero fue interrumpido-

No. ¿acaso eres tonto, Mark? Son muchas personas las que comerán junto a nosotros. Es obvio que hayan tantas mesas. -Respondió Aizen, tratando de molestar un poco a Mark. Él se limitó a hacer un gesto de molestia con su rostro- Pues así como dijo Aizen, hoy estaremos muchas personas juntas. Por ejemplo, las amigas de Kyoko también se unirán… Creo. Oh, y también vendrá Cecilia. Al bajar del elevador recibí un mensaje de Ciel diciendo que se la encontró en el primer edificio y que la invitó a venir. -Añadió Adrian mientras mostraba el mensaje a Mark desde su asiento-

¿Qué? ¿Ella nos acompañará? ¿Cómo puedes soportar a esa chica? -Dijo Skyler a Adrian un poco disgustado- Sé que ella es un poco melosa conmigo, al punto que a veces no la soportan, y menos Skyler; pero por su actitud tan cambiante no ha podido hacer muchos amigos. Ya saben, ella es así conmigo, pero en su Clase, es tan rígida como una piedra. -Respondió él- ¡Es Cierto! Ahora que lo mencionas… Ella se transfirió a nuestra Clase, Clase A, desde la Clase C y no parecía ser la persona que es cuando está colgada de ti. Era todo lo contrario. -Exclamó Kurt- ¿Qué? ¿Ella se transfirió a su Clase? ¿Por qué no lo sabía? -Preguntó Adrian muy sorprendido- Skyler nos dijo que no lo hiciéramos. Ya sabes, él se rehusa a tener que ver con Cecilia, incluso mantener una conversación que trate de ella. -Respondió Aizen- Saben, ahora que lo pienso… ¿Por qué odias tanto a Cecilia, hermano? Además, por lo que sé, ustedes se conocen desde años atrás. -Le preguntó Nathaniel a Skyler. Él empezó a temblar de enojo y exclamó-

¡Es porque desde que éramos pequeños ella siempre ha sido mejor que yo en todo! No importa lo que yo hiciera, ella siempre lo hace mejor. Cuando supe que ella había quedado en Clase C me sentí en las nubes, pero este año está en mi clase también… ¡Simplemente no la soporto! -Todos se sorprendieron que el siempre animado y social Skyler se comportara de esa manera con Cecilia, aunque de cierta forma era razonable. Luego, en el calor del momento Mark preguntó- Hombre, ahora que lo recuerdo, ¿no dijiste el año pasado que no soportabas a un miembro de tu club? -Skyler lo pensó y dijo- Mmm… ¡Sí! La otra persona que no puedo soportar es a Serena Waltz, que está conmigo en el club de fotografía. Esa tí… -Tan rápido como un parpadeo, Adrian se levantó de su asiento y cubrió la boca de Skyler- Si dices algo más sobre Serena de esa manera… Te arrepentirás. -Todos estaban asombrados, no sólo de lo rápido que Adrian fue, si no de su reacción. Todos pensaron que esa chica era muy importante para él, al grado de atentar contra alguien de su grupo. Excepto por Skyler, ellos nunca habían visto a Serena, así que no notaron, que ella estaba parada detrás de ellos.

Adrian la notó, y soltó a Skyler. Los demás también la notaron en ese instante y se preguntaban quien era- Muy bien chicos, creo que no los he presentado con ella. Serena Waltz, ellos son mis amigos, de quienes tú ya sabes sus nombres. Chicos, ella es Serena. -Todos la saludaron y ella les saludó un poco sonrojada, avergonzada e incomoda a la vez, pues había visto la reacción que tomó Adrian con Skyler. Él se sintió un apenado por lo sucedido, sin mencionar que un poco asustado también. A pesar de ese inconveniente, todo lo demás transcurrió bien.

Bueno, será mejor que vayamos a la fila o nos quedaremos con las sobras del almuerzo. -Dijo Joseph mientras se acomodaba sus gafas- Yo pienso igual. Deberían apurarse. -Dijo Ciel, quién parecía estar llegando en ese momento junto a Tabatha y Verónica- Oh Ciel, ya estás aquí… Pero, ¿Y Cecilia? -Preguntó Adrian- ¿Cecilia? Ella dijo que vendría luego, ya que tuvo que llevar unos papeles a la directora de parte de un profesor. La verdad me molesta un poco que varios trámites se hagan con papel, pues esta academia usa mucha tecnología de punta. Pero es algo que no se puede evitar, pues algunos trámites exteriores los realizan así… Pero bueno, creo que me desvié demasiado del tema, hahaha. -Dijo Ciel; los demás se rieron con ella- Disculpen a Ciel; a veces divaga con sus palabras. -Añadió Tabatha. Justo en ese momento, Serena notó a Veronica y le saludó con la mano gentilmente, mientras ella lo hizo también, pero sin dejar de cubrirse detrás de Tabatha-

Oye Tabatha. Esto me ha intrigado desde que llegaron, pero, ¿quién es la pequeña que está detrás tuyo? -Preguntó Mark un poco curioso- ¡Ah! ¿Ella? Se llama Veronica y es de Clase B. También disculpenla a ella, pues no está acostumbrada a conocer gente nueva, ni a los espacios con mucha gente. -Dijo Tabatha mientras Veronica se ocultaba tras ella más de lo que ya estaba- Mark, ¿tú ya conoces a Tabatha? Acabo de notar que le hablas con mucha familiaridad. -Dijo Adrian intrigado- Pues claro hombre. Ella es nuestra compañera. Es más, todos en el grupo la conocen. Muchas veces que  tú te desapareces de la nada, le hemos preguntado a ella. -Respondió Mark- Si. Además, ella es la que te sigue en el ranking académico. Es obvio que muchas personas sepan quién es ella. Que… Acaso… ¿Tú no la conocias? -Añadió Aizen, disimulando un poco una sonrisa burlona- ¿Ehh?… ¡Ehh! ¿Por qué soy el único que no la conocía desde el año pasado? ¿Acaso su desktop estaba tan lejos del mío? -Preguntó él- No. De hecho, ella se sentó a tu lado todo el año pasado. -Le dijo Joseph, de tal forma que él se sintiera un bufón-

Bueno, bueno. Será mejor que nos vayamos a la fila ya. Hemos pospuesto demasiado nuestro almuerzo. -Dijo Joseph- Si. Tienes toda la razón. -Respondió Aizen. De esa manera todos, excepto Adrian y Serena, quien ya tenía su bandeja de comida con ella, se fueron dentro de la cafetería.

Sí que vendrá mucha gente, Adrian. -Dijo Serena- Lo sé. Pero es mejor cuando todos nos juntamos a almorzar. ¿No lo crees? Incluso esta vez que no todos se conocen, ya que así podremos hacer más amigos. -Dijo Adrian con una leve sonrisa- Sin mencionar, que el único que los conoces a todos los que vendrán eres tú, Irreverente Idiota. -Añadió Serena- ¿Qué? ¿Desde cuando me llamas así? Hanabi es la única que me llama de esa manera. -Exclamó él- Pues desde hoy. Yo te llamo como me da la gana. Ahora la Srita. Kyoya no será la única en llamarte así. Hmph. -Respondió ella-

Pero bueno, volviendo al tema de haber invitado a mucha gente… ¿No habrás invitado a Rachel o sí? -Preguntó Serena, un poco dudosa de cómo reaccionaría Adrian- ¡¿Qué?! ¿Pero qué dices? Yo nunca invitaría a esa… tipa. Hahahaha ¿Desde cuando haces tan buenas bromas? -Dijo Adrian de una manera muy forzada. Serena prefirió dejarlo así-

¿Así que aquí estás, hermano? -Dijo de repente una voz detrás de ellos. Era Irina, y a su lado Elsie junto a Sylvia, con sus respectivas bandejas- Oh, que bien que llegaron. Pero, ¿podrían esperar por los demás? Ellos aún están en la fila. Así que tomen asiento. -Dijo Adrian al verlas. Irina se sentó a lado de Adrian y Elsie al lado de Serena. Sylvia se sentó al lado de Irina. Entre ellos empezaron a hablar durante unos minutos hasta que llegaron los demás con las bandejas-

Al fin aparecieron. -Dijo Adrian mientras tomaba la bandeja extra que Kyoko traía, y Sylvia se iba al lado de Skyler. Cabe mencionar que las bandejas tienen dos pares de piezas retráctiles debajo que hacen fácil el llevar una sobre la otra si tienen comida arriba de ellas.

Ya todos habiéndose sentado en una silla de ambas mesas, Adrian comenzó a presentarlos a todos. Desde que algunos no se conocían entre ellos, parecía la manera más lógica de iniciar una conversación-

Bueno… pues… Elsie, Irina; ellos son Aizen, Joseph, Mark, Nathaniel, Kurt y Skyler a quien ya conocen. -Dijo Adrian señalandolos. Aizen estaba en su mesa, mientras que los demás estaban en la otra- Chicos, la que está a mi lado es Irina, y la que está al lado de Serena es Elsie. -Añadió él- Oh, también debo presentarles a Ciel, Tabatha, y Veronica, que son de mi club. Liselotte y Claire son amigas de Kyoko que nos acompañan hoy. -Ellas las saludaron y Elsie les sonrió. Irina por alguna razón se mantuvo seria. Kyoko, Claire y Liselotte estaban en la mesa de Adrian, mientras las otras chicas estaban en la siguiente-

Sylvi, tu ya nos conocías a los del grupo, pero ahora ya conoces a los demás. -Añadió él. Sylvia sonrió, pero se mantuvo callada. Luego de esto, todos comenzaron a comer y charlar entre ellos… Hasta que-

Vaya, vaya. Veo que hay mucha gente reunida aquí. -Dijo una voz femenina detrás de Adrian. Skyler, Kyoko y Serena- parecían irritados por su presencia- ¿Cecilia? Al fin apareces. Ven, toma asiento. -Dijo él. Ella se sentó en la silla frente a Irina. Ella vio a Cecilia de pies a cabeza, pero sin mediar palabra- Sabes, justo en éste momento estaba pensando en ti. -Añadió Adrian- ¿En serio? -Dijo Cecilia, sonrojandose un poco-

Bueno; ¿y tú quién eres? -Preguntó Irina de repente y con una actitud penetrante, asustandolos a todos-

Soy Cecilia Chronos, la prometida de Adrian. -Respondió Cecilia. Irina se sorprendió por su respuesta y su cara se tornó pálida.

Todas las demás chicas, excepto Ciel y Veronica se incomodaron por el comentario de Cecilia, y Elsie y Sylvia se sorprendieron por la respuesta. Luego de medio minuto, Irina reaccionó y se dirigió a Adrian que estaba a su lado-

¡Hermano! ¡¿Es cierto esto?!  Tú no mencionaste nada sobre tener una novia. -Exclamó Irina- Hehe -Rió nerviosamente Adrian- La verdad, no creí importante mencionarlo. Además, Cecilia, no se te olvide mencionar que si yo no acepto tu “propuesta”, tú no serás mi prometida ni nada por el estilo. ¿De acuerdo? -Añadió él muy seriamente. Cecilia se limitó a asentir y bajar un poco su cabeza-

A la fuerza no lograrás nada, Cecilia. Pero, si haces que me enamore de ti, la situación cambia. -Dijo Adrian en broma, pero con cierta verdad en su comentario. Cecilia, aún con la cabeza agachada, se sonrojó por lo que él dijo. Ella se levantó de su silla- Gra… Gracias por el consejo. Te aseguró que haré que te enamores de mi como de nadie lo has hecho jamás. -Respondió Cecilia aún sonrojada, pero con una voz un poco arrogante. Irina parecía irritada, pero elsie estaba enojada por las palabras de ambos- Haha. Deberías reducir la arrogancia de tus palabras, pues será du… -Antes de que Adrian terminara su frase, Elsie le puso la mano en el pecho y lo empujó un poco más en su silla y ella se levantó- ¡No te dejaremos tener a nuestro Hermano! ¡No te dejaré tenerlo! -Exclamó ella. Cecilia parecía en shock y todos los demás sorprendidos por la afirmación de Elsie. De hecho, todos pensaron que era extraño tanta oposición hacia Cecilia, y de cómo ambas se referían tan firmemente a Adrian como su “Hermano”.

Cecilia sacudió de lado a lado su cabeza y respondió- ¿No me dejaran tenerlo? ¿Por qué? En verdad no entiendo por qué ustedes se molestan tanto sólo por mi presencia, y más por mis palabras. Es incomprensible. Es más, cabe mencionar que desde que llegué, me dí cuenta que ustedes han estado llamando “Hermano” a Adrian. Y, lo menciono porque ustedes no son familia, pero lo reclaman como tal. ¿Por qué? Es algo extraño. ¿No lo creen todos así?

Los demás no querían verse involucrados en la pequeña riña entre las tres; nadie deseaba causar el desorden que se había creado, mucho menos hacerlo más grande. Pero, de cierta forma le daban la razón a Cecilia. Pues por más que les molestaran su presencia o sus comentarios de “cariño” hacia Adrian, no llegarían a tal grado de recriminar tales acciones. ¿Por qué? Pues porque no tenían ese derecho; pero, ¿Elsie e Irina si lo tenían?… La actitud de ambas no sólo parecía fuera de lugar, sino, sin fundamento-

Ehm… Chicas. ¿Por qué mejor no nos calmamos y almorzamos en paz? -Dijo Adrian, pues Elsie se había quedado callada. Ella se sentó y se mantuvo callada-

Aún así… ¡¿Qué acaba de suceder aquí?! Se suponía que esto era una amistosa reunión entre conocidos y amigos. ¿Pero en qué están pensando ustedes? En realidad no entiendo por qué la pelea. -Añadió Adrian. Mientras tanto, a Aizen le pasaban muchas cosas por su mente-

Adrian… En momentos como este… Realmente pienso que no eres el más inteligente de la academia, porque pareces un idiota hecho y derecho. Rayos. ¿Cuán indiferente a los sentimientos de las chicas eres? Bueno, aunque puede que simplemente las estás ignorando y haciendote pasar por estúpido. Sí que eres todo un enigma, Adrian. Pero, el hecho que Elsie e Irina le reclamen como su hermano tan fervientemente, me intriga mucho. Hay muchas cosas muy misteriosas, aparte de estas, que quisiera que me explicaras. Pero ni Skyler ni Kyoko, los más cercanos a ti, lo saben todo; así que mis esperanzas quedan fuera de lugar. Espero algún día aclarar los misterios que te rodean, Adrian Weiss.

-Después de que Cecilia, Elsie e Irina se disculparan entre ellas, la hora de almuerzo pasó tranquilamente.

Ya al final del día, Adrian, Tabatha y Ciel se dirigieron juntos al club. Luego de que ellos abrieran, apareció Veronica, y atrás de ella, Cecilia-

Muy bien Cecilia. Al parecer tu solicitud de admisión al club ha sido aceptada por el consejo estudiantil… ¡Felicidades! Ahora eres un miembro oficial de nuestro club. -Dijo Ciel, revisando uno de los desktops del salón. Bueno, ahora dime… ¿Qué tanto conoces acerca de manga y anime? -Le preguntó Ciel a Cecilia- En verdad no sé nada acerca del tema, pero en verdad quiero aprender. Es cierto que en parte me uní al club para estar al lado de Adrian, pero creo que debo de dejar mi lado infantil a un lado. Por esa razón, me he propuesto entregar un 100% al club, así como me dijo, presidenta. -Dijo Cecilia muy seriamente- ¡Vaya! Que buena actitud tienes, Cecilia. Pues si así están las cosas… ¡Hemos de empezar a trabajar ya!

-Exclamó Ciel- Así que; Adrian, ayuda a Tabatha a mejorar su arte. Verónica; busca información en el desktop sobre lo que está de moda. Luego hablaré de eso con todos… Y Cecilia; ven conmigo. Te mostraré un par de anime para iniciar tu “culturización”. ¡Todos a trabajar! -Dijo ella, ya entrando en su modo de presidenta de lleno-

Sabes, ahora que lo pienso bien… ¿Por qué si mi desktop estaba al lado tuyo el año pasado, nunca hablamos? Incluso para mi es muy extraño. -Dijo Adrian a Tabatha, con quien estaba dibujando en el escritorio- Puede que mi naturaleza poco sociable haya evitado que me hablaras. -Respondió Tabatha- Además, tú siempre estabas con tus amigos y pasándola bien. era obvio que no notaras a la chica que se sentaba a tu lado. -Añadió ella sarcásticamente- Hehehe. En verdad lo siento. Creo que de haberte notado desde un principio, nos hubiéramos hecho grandes amigos. Aún con tu… problema ese… de la inexpresividad. -Al decir esto, Adrian señaló la cara de Tabatha, tratando de hacerlo cómico- Aunque… Sabes… Tengo que decir que… siento que ya te había visto antes. Me refiero, antes de la academia y todo. Como sí hace ya muchos años, y hemos tenido un encuentro predestinado, o algo por el estilo. -Dijo él con una leve sonrisa. Él siguió dibujando y mientras le quitó la vista un segundo a ella, Tabatha sonrió. Ella estaba muy sonrojada, cuando de repente algo cruzó su mente-

¿Será que lo recuerda? No. Si lo hiciera, lo diría directamente. Pero, quizas, solo quizas, yo haya interactuado con él, haya empezado a recordarme. Que no me haya reconocido el año pasado, y ni siquiera hablado aunque estaba a su lado, me hizo sentir triste. aunque también fue mi culpa por no tener el valor de hablar con él. Además, sólo hablamos en el hospital muy poco tiempo. Aparte de eso, me asustó el hecho que el color de sus ojos fuese diferente. Y no puedo decir que sea otra persona, ya que me dio su nombre, y su cara y color de cabello son los mismos. Y es más, sobre su brazo y pierna. Lo sé perfectamente; él no los tení…

-Los pensamientos de Tabatha fueron cortados, por el sonido de alguien tocando la puerta y su rostro volvió a ser inexpresivo como siempre- ¿Por qué será que este lugar, en toda su infinidad tecnológica, no tenga un timbre en la condenada puerta? -Dijo Ciel mientras pausaba lo que estaba viendo con Cecilia y se levantaba a abrir. Eran Elsie e Irina-

¿Hermanas de Adrian? ¿Qué hacen aquí? -Preguntó Ciel- Veníamos a ver a nuestro hermano para que nos dijera dónde se encontraba Cecilia, pero veo que ella está aquí con ustedes. -Respondió Irina- Cecilia, la buscamos para poder disculparnos correctamente contigo. -añadió Elsie. Cecilia se les acercó y les dijo- ¿Entonces? -Ellas se sintieron apenadas y dijeron al mismo tiempo- ¡Lo sentimos mucho!

-Cecilia tenía un rostro muy arrogante, y eso parecía intimidar un poco a Elsie e Irina, pero de repente cambió su cara y dijo- ¡No hay problema! Parece ser que ustedes son muy unidas a Adrian, y no debí de cuestionar eso. Pero, ahora entiendo que ustedes sólo lo defendían. La verdad es que yo también me sentí intimidada por ustedes, ya que eran 2 contra 1. Pero ya todo pasó. ¿Verdad? Espero que nos llevemos bien. -Cecilia les sonrió y ellas también lo hicieron. Luego todo volvieron a sus labores, pero excepto Elsie, que se fue a buscar un club dónde establecerse, Irina decidió quedarse en AIM, viendo anime y charlando sobre varios temas con Cecilia, y Ciel quien ya acompañaba a Cecilia desde un principio.

Ya eran las 5:45 en el celular de Adrian, quien ya iba saliendo por la puerta principal de la Academia, acompañado de Ciel, Cecilia, Elsie e Irina.

Kyoko lo estaba esperando en las bancas, donde siempre lo hacía. Ella vio como Irina y Cecilia estaban hablando tranquilamente después de lo que pasó en el almuerzo y le intrigó mucho-

¡Kyoko! ¡Hola! ¿Has estado aquí mucho tiempo? -Preguntó Adrian, quien ya estaba a unos pasos de ella- No, no he estado mucho aquí. Pero… ¿Está todo bien entre ellas tres? -Preguntó Kyoko en voz baja y señalando discretamente a Irina, Elsie y Cecilia quienes estaban detrás de Adrian- Si, pero será mejor que no preguntes. Sólo asume que su relación fue siempre así y ya. ¿Está bien? -Le susurró Adrian a ella, quien asintió con su cabeza-

Bueno, creo que es hora de regresar a la correccional. -Dijo Cecilia- ¿Correccional? -Preguntó Ciel- Se refiere a su casa. -Respondió Adrian- Por cierto, ¿en qué parte de la ciudad vives? -Preguntó Irina- ¿Parte de la ciudad? Ah cierto. Ustedes no lo saben aún. Yo vivo acá en la academia. -Dijo Cecilia- ¿¡Qué!? ¿¡En serio!? -Dijeron todos al unísono, excepto Adrian- Sí, es cierto. Pero Cecilia parece ser tan buena explicando cosas como una hormiga, así que yo se los explicaré correctamente.

Luna Chronos es la madre de Cecilia, y la directora de la academia Breaking Dawn. Según políticas de la organización que construyó la academia, ella tiene que vivir aquí debido a su trabajo, y pues por consiguiente Cecilia también vive aquí. Ellas viven en una casa atrás del bosque que está del lado posterior de la academia, cerca de un lago. Normalmente no se puede ver, pero desde la azoteas es posible verlo. -Explicó Adrian. Todos se sorprendieron por lo que él dijo. Unos porque no sabían siquiera que ella era la hija de la directora, y otros porque no sabían que ella reside dentro de la academia-

Ehm… ¿Tú como sabes eso, Adrian? -Preguntó Cecilia- Tu madre me lo explicó. Fue después de Karnival. -Dijo él- ¿Por qué ella te explicaría algo como eso? -Añadió Cecilia- Es una larga historia, y no quiero retrasarte más. -Dijo él- Si, es cierto. Entonces me iré; ¡Pero me dices la historia después! -Exclamó Cecilia. Luego de eso, se despidió de todos y regresó a la academia, mientras los demás se iban. Ciel, se quedó a esperar a su padre como todos los días.

Mientras caminaban, Irina recordó algo y dijo- Hermano, ¿mañana tendremos que venir a la academia? -Ella parecía estar segura de ello, pero prefirió preguntar a Adrian- Sólo si eres integrante de un club. -Dijo Adrian- Bueno, Elsie y yo no estamos oficialmente en un club así que no sabemos si debemos ir mañana. -Respondió Irina- Mmm… ¿Pero ya escogieron uno? -Preguntó él- Sí, hermano. Además a mi me dieron una forma para llenarla y llevarla al Consejo Estudiantil. Eso fue antes de que terminara el día, e Irina llevó una antes de que te visitaremos.  -Respondió repentinamente Elsie quien los escuchó desde un principio- Pues si ya llenaron la forma, deben esperar que esta sea aprobada y le sea informado al presidente del club. Así que… No pienso que sea obligatorio que ustedes vayan mañana. ¿Verdad Kyoko? -Añadió Adrian- Sí. -Dijo ella- ¿Y tú si vendrás, hermano? -Preguntó Elsie- Exacto. Yo sí vendré. -Respondió él- Entonces nosotras también. -Respondieron Elsie e Irina al mismo tiempo mientras reían levemente.

Era temprano en la mañana, exactamente 30 minutos antes de que el reloj despertador indicara la hora de levantarse. Hubo un estruendoso ruido que despertó a Elsie. Ella empezó a estirarse mientras bostezaba-

Irina; Así que ya estabas despierta. -Dijo Elsie. Irina estaba sentada y medio cubierta en su cama. Ellas duermen en el mismo dormitorio. La recámara está dividida en dos; el lado de Elsie es el derecho, mientras el lado de Irina es el izquierdo. Mientras el lado de Elsie está lleno de peluches y tiene papel tapiz color salmón, el lado de irina está lleno de libros por doquier y tiene un papel tapiz color azul atardecer. Ambas tienen un escritorio frente a sus camas, a su lado, un estante y un gran armario. El estante de Elsie tiene cámaras fotográficas y de video, estatuas de arcilla, figuras talladas de madera y otras hechas de origami en el lado superior, mientras en el lado inferior mantiene varios peluches y la mayoría de ellos son pandas.

El estante del lado de irina está repleto de libros, no sólo textos literarios, sino ensayos, libros de matemáticas y ciencia, entre otros. Cabe mencionar que estos también estaban tirados por todo el suelo, pues el estante ya no tenía espacio alguno. El escritorio de Irina tiene 3 cajones al lado derecho, y estos estaban medio abiertos. una lámpara de escritorio a su lado derecho y sobre este, varios papeles muy desordenados y lápices muy usados y una laptop abierta. Al contraste del escritorio de Elsie que estaba muy limpio y ordenado. El escritorio es igual que el de Irina, sólo que tiene los cajones y la lámpara al lado izquierdo. Y en medio de ambas camas, estaba una mesa de noche que las separaba. Tenía dos cajones y arriba había una sola lámpara… Por alguna extraña razón, Irina era desordenada y Elsie era ordenada cuando se trataba de su habitación… ¿Por qué?… Bueno, eso no importa ahora-

¿Qué hora es? -Preguntó Elsie- Déjame ver… Las 5:31 -Dijo Irina, al ver su teléfono celular en la mesa de noche- ¿A ti también te despertó ese ruido? -Añadió Elsie- No. De repente me desperté, no sé, hace 10 minutos… Y de repente escuché un enorme ruido frente a la puerta del cuarto. Posiblemente sea nuestro hermano haciendo tonterías. -Respondió Irina- Ah, ya veo. -Dijo Elsie intrigada- No. Ni idea; ¿Quieres ir a ver? -Preguntó Irina un poco curiosa- Bueno, ya que estamos despiertas, no hay de otra. -Respondió Elsie. Así ambas se levantaron y fueron fuera del cuarto.

Irina tenía puesto un pijama de una pieza color celeste, y elsie tenía uno de dos piezas color rosado.

Al salir de la habitación, que era la puerta del medio de tres, escucharon un ruido similar proveniente de la cocina- ¿Qué crees que esté haciendo nuestro hermano? -Susurró Elsie- Ni idéa. -Añadió Irina. Ambas caminaron de puntas hasta llegar a la barra de la cocina. Se asomaron un poco arriba de ella, pero solo  vieron la cabeza de Adrian.

Sé que están ahí… -Dijo Adrian en un tono monótono, mientras Elsie e Irina se asustaron por su rápida reacción- ¿Las desperté? Lo siento mucho. -Añadió él. Ellas se sentaron en los bancos de la barra- ¿¡¡Pe-pe-pe-pero qué estás haciendo!!?-Exclamó Irina- Pues… Cocinando. -Respondió Adrian. Irina y Elsie estaban sorprendidas y muy sonrojadas, ya que Adrian no vestía más que un delantal y ropa interior. Claro está, que también tenía puestas sus vendas- ¡No me refiero a eso! -Exclamó una vez más Irina- ¡Ella se refiere a que te pongas algo de ropa, hermano! -Gritó Elsie un poco nerviosa- ¡Oh! Era eso… Bueno, veran, es que estos días atrás me sentía un poco incómodo con el ambiente, y dormía con ropa. Pero ya me he acostumbrado a estar aquí. Por eso estoy sólo con ropa interior; no se preocupen, es algo que siempre hacía en mi anterior apartamento. -Dijo Adrian. Irina y Elsie sólo podían pensar en lo extraño de la explicación, y que era raro que fuese una costumbre- Por ahora, ustedes deberían ir a tomar un baño mientras termino de cocinar. -Añadió él- Pero hermano, el momento en que salgamos tienes que estar vestido. ¿Entendido? -Reclamó Irina- Está bien, está bien. -Respondió Adrian. Ambas entraron al cuarto de baño. Debido a que este tiene dos duchas, ambas pueden tomar un baño al mismo tiempo.

Dentro de las duchas, ambas charlaron un buen rato sobre su situación actual; sobre Adrian, la academia y demás.

Luego varios minutos, ambas salieron del cuarto de baño sólo en ropa interior y corrieron al dormitorio para cambiarse. Al regresar, se sentaron de nuevo en las bancas de la barra. Adrian ya tenía su ropa puesta y estaba sirviendo comida en un par de platos de cerámica.

¿Qué fue el ruido que nos despertó, hermano? -Preguntó Elsie, iniciando una conversación- Oh, pues era un sartén. La verdad es que quería despertarlas, pero luego lo pensé mejor y no lo hice. El problema es que tenía las manos húmedas y la sartén que sostenía resbaló y chocó con su puerta. Lo siento mucho. -Explicó Adrian- Ah, ya veo. -Dijo Elsie- Pero hermano, ¿por qué estás cocinando? ¿Acaso no podemos tomar el desayuno en la academia? -Añadió Irina- Si pueden. En realidad, piensen en esto como una merienda, no como un desayuno. -Respondió Adrian mientras llevaba un par de platos a la barra-

¿Croissants? -Cuestionó Elsie- Y… Tienen jamón y queso. -Dijo Irina- Sí. Son mi especialidad. Kyoko siempre decía que un buen fin de semana no se inicia sin uno de éstos. Oh, y aquí también hay un poco de café. -Respondió Adrian mientras les servía un par de tazas- Bueno; me tengo que ir. Ciel, presidenta de mi club dijo que quería que llegáramos temprano todos los miembros. ¿Lo recuerdas, verdad Irina? Así que, disculpen por no poder ir juntos hoy. Nos vemos luego. -Añadió Adrian mientras salía por la puerta-

Hasta luego… -Dijeron ambas al mismo tiempo, en voz baja- ¿Lo probamos? -Preguntó Irina- Al mismo tiempo. -Respondió Elsie.

Así, ambas le dieron un mordisco a su croissant- ¡¿Pero qué…?! -Exclamaron ambas al unísono mientras seguían comiendo desesperadamente el croissant- ¡Esto está delicioso! -Dijo Elsie- ¡Mmm! ¡El café tampoco está mal! -Dijo Irina mientras tomaba otro sorbo; ambas sentían que el cielo había bajado a sus paladares. Como si ambos, el café y el croissant, fueron hechos por un ángel envuelto en luz.

Y así, ambas terminaron su merienda llenas de satisfacción y se dirigieron hacia la academia-

Irina, esta pregunta, puede que sea muy repentina, pero… ¿Por qué cambiaste tu actitud hacia nuestro hermano tan rápido? -Preguntó Elsie mientras se dirigían a la academia- Digo, cuando nos reencontramos eras totalmente distante e incluso parecía irritarte todo lo que él decía. Pero después de que bajaron a la recepción a pedir una copa de la tarjeta llave, tú personalidad hacia él dio un giro de 180 grados.

No soy tan tonta como para no haberlo notado, pero tenía miedo. Tenía miedo de preguntar y que todo el buen ambiente que desarrollamos después, como una verdadera familia. Pero, creo que es hora de preguntar; aunque no sea el lugar ni el momento, es mejor hacerlo lo antes posible, o si no nunca sabré qué sucedió. Así que dime, Hermana, ¿Qué fue lo que nuestro Hermano habló contigo?

-Irina se sorprendió por lo inesperado de tal pregunta. Ella estuvo a punto de decir algo, pero se mantuvo en silencio y pensó muy bien lo que le diría-

La verdad.

Él me dijo toda la verdad. -Respondió ella- ¿Qué verdad? -Preguntó Elsie- Sus vendas, su apariencia, porque está aquí y porque nosotras estamos aquí; acerca del Sr. Aoba, porque no nos visito ni contactó durante todos estos años.

-Añadió Irina- ¿Qué? ¡Hay una razón por la que él y nosotras estamos aquí? ¿Y qué es lo que esconde bajo sus vendajes? ¿No son cicatrices normales? -Preguntó Elsie muy intrigada- Pues… No puedo decírtelo. Nuestro hermano dijo que él te lo diría cuando fuera apropiado. Dijo que esperaría a que estés preparada, o algo por el  estilo. Creo que es algo como “Primero tienes que sufrir, para luego amar.” -Respondió Irina muy seriamente. Elsie sólo meditó en lo que Irina dijo y se mantuvieron en silencio hasta llegar a la entrada de la academia.

Mientras tanto, en el club AIM, Tabatha, Veronica, Cecilia, Adrian y Ciel estaban teniendo una conversación muy importante-

Muy bien mis queridos miembros, es hora de hablar seriamente del Karnival. Sé que es muy temprano para pensar en ello, pero, en realidad es necesario. -Dijo Ciel en su modo de presidenta- Para Karnival, haremos un One-Shot de 50 páginas y pondremos lo mejor de nosotros en él. Para empezar, ayer Veronica estuvo buscando los manga de moda y traté de culturizar un poco a Cecilia. Además, Adrian tiene un gran arte y le está ayudando a mejorar a Tabatha… Pero, No tenemos nada para un buen argumento. Si no hacemos algo para avanzar en esa área, estamos perdidos. -Añadió Ciel con un poco de desaire-

Ehm… Estoy segura que yo les puedo ayudar con eso. -Dijo Cecilia mientras levantaba su mano- ¿Qué? ¿Estás hablando en serio?  -Exclamó Ciel- Claro. Pero no solo yo, sino también Adrian, ya que él es el número 1 de la academia debe de saber un poco de todo, ¿no? Además, yo he hecho y ganado un par de concursos de literatura de dónde provengo. Aunque no sé nada sobre manga, y ayer vi un par de anime solamente, creo que puedo hacer algo. -Dijo Cecilia muy seriamente. Aunque fuese sólo por un momento, sintió alivio que Cecilia deliberadamente se haya unido a su club-

¿Realmente puedes ayudarnos de esa manera? -Dijo Ciel mientras tomaba las manos de Cecilia y tenía unos ojos llenos de brillo y alivio, claramente saliendo de su personaje de presidenta- Ehm… Sí. -Añadió Cecilia- Me ayudarás, ¿verdad Adrian? -Ciel repitió el mismo acto que hizo con Cecilia- ¡Exacto! Este es nuestro preciado club después de todo; aunque sólo haya estado aquí un par de días. -Respondió él-

Bueno… Sólo por esta vez, trataré de confiar en la cabeza hueca. -Dijo Tabatha tan inexpresiva como siempre- ¡No me llames de esa manera! ¡Cara de cera! -Exclamó Cecilia- Está bien, está bien. Así que, por hoy tendremos que reorganizarnos para este proyecto. -Respondió Tabatha- Muy bien; déjenme esa parte a mi. -Dijo Ciel entrando en su modo presidenta de nuevo-

Primero, Adrian y Cecilia pueden empezar a escribir algo; lo que sea. Segundo, Tabatha, trata de mejorar tu arte y el tiempo límite en que lo haces ¿está bien?… Y tercero; Veronica y yo seguiremos con la investigación que se inició ayer. ¿Está todo claro? -Dijo CIel- ¡Sí, Presidenta! -Respondimos, excepto Veronica que se limitó a asentir como siempre- Oh, por cierto presidenta, no hay suficientes sillas. -Añadió Adrian- Es cierto; Verónica usará la silla extra del desktop mientras yo y Tabatha usaremos las correspondientes; Además, que ustedes no tenemos permitido usar la mesa de caoba para escribir o dibujar, mucho menos mover las sillas de su lugar. Así que, al parecer necesitaremos dos sillas y una mesa. -Respondió Ciel- Adrian; ¿me harías el favor de traer lo faltante? Están del lado derecho del pasillo, al salir del salón. Frente al tocador de chicas, debe de haber un compartimento, es un compartimento de suplementos para los clubes; ahí están las sillas y la mesa. -Dijo Ciel mientras Adrian asentía con su cabeza y salía del salón muy deprisa. Tan deprisa que a Ciel se le olvidó mencionar un detalle-

¡Ah! Se me olvidó mencionarle que necesitará una llave para abrir el compartimento. Iré a decirle. -Añadió ella mientras se dirigía a la puerta del salón. Ella abrió y al hacerlo se llevó una sorpresa. Salió del salón y cerró la puerta.

Adrian, mientras tanto estaba frente al compartimento-

Mmm… ¿cómo se abre esta cosa? -Dijo él en sus adentros. El compartimento era de su tamaño, y tres veces su ancho. Tenía unas delgadas líneas color verde alrededor marcandolo. Era un cuadrado. Al lado derecho de éste, había un pequeño panel rectangular que tenía una

ranura para una llave electrónica, y una pequeña pantalla que decía “Cerrado”-

¿Necesita una llave? Rayos; la presidenta no me dio ninguna; ¿debería pedirla?… Ya que; creo que lo haré a mi manera… -Pensó Adrian mientras colocaba la palma de su mano derecha en el panel-

… Hacking.

-Dijo él en voz baja. De repente, su mano se cubrió de una corriente eléctrica visible para el ojo humano, y esta se intensificó en la punta de sus dedos. El panel cambió de “Cerrado” a “Abierto”. Adrian retiró su mano y el compartimento se abrió hacia afuera un par de centímetros.

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2 thoughts on “Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 3 – Part 2: Is One More Allowed?

  1. kmx72 says:

    Puede hackear cosas entonces tengo una pregunta el suero es algo que puede hacerlo algo como un cyborg mejorando el cuerpo y tener abilidades físicas mas fuerte de los normales y relacionado con electrónica y puede hackear gracias a eso se que probablemente no eso así que me puedes decir sobre eso o si va estar en otra parte

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