Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 3 – Part 3: Is One More Allowed?

Warning: Spanish Content

Muy bien, acá les dejo esto.

Disfrutenlo!


Episodio 3 – Capítulo 3: ¿Está alguien más permitido? [Parte 3]

Adrian lo abrió completamente como de una puerta se tratase; adentro estaba una mesa plegable, y a su lado diez sillas plegables divididas en dos estantes. Él tomó la mesa y se dio cuenta que había más detrás de ésta. Tomó dos sillas y cerró el compartimento.

Cogió la mesa con su mano derecha y la llevó a su espalda como si llevara una chaqueta y con su otra mano cogió las sillas y se dirigió al salón. Al doblar la esquina, vio a Ciel hablando con varias personas, pero su conversación no parecía amable del todo, y su rostro tenía una expresión de superioridad. Adrian vio a alguien conocido, pero él no se sintió muy feliz con su presencia-

Deja de evadir mi pregunta con tu sarcasmo y dime, ¿qué haces aquí, Frank? Los estudiantes de Clase F no pueden pasar al séptimo nivel sin autorización. Dado que son la clase más baja, no pueden entrar a este nivel, a diferencia de nosotros, la Clase S.  Además, el salón de tu club está en el piso inferior. Otra razón más por la que no puedes, ni debes estar aquí. No soy de las personas que discrimina a alguien por ser de otra Clase, pero tú… Tú eres un maldito.

-Dijo Ciel con una voz muy potente al que parecía el líder del grupo. Sus palabras parecían llenas de rencor, y parecíá ser uno muy merecido. El grupo detrás del chico, era de 4 chicos y una chica. Ellos no sobresalen en apariencia; 2 chicos eran rubios, uno de ellos era ojos azules y el otro ojos verdes; y los otros 2 eran pelirrojos, ambos con ojos color azul. Algo muy normal. Pero la chica que estaba con ellos era la excepción. Ella era de cabello color café claro y muy largo; ojos café oscuro y su piel era blanca, pero un poco quemada por el sol. Tenía un pequeño fleco en en su frente y dos delgadas trenzas que se unían en la parte trasera de su cabeza. Su belleza no era extraordinaria como la de Ayase, Kyoko, Cecilia o Ciel; Era una chica simple con parámetros de belleza un poco arriba de lo común-

Bueno, pude pasar porque… -Adrian estaba a punto de entrar al salón, pero se detuvo. El grupo notó su presencia y se sorprendió, tanto que Frank se mantuvo en silencio. Aún más, la chica que estaba con ellos parecía un poco pálida por su aparición, sin mencionar que uno de los chicos rubios le vieron con una mirada de resentimiento por un momento-

¿Sucede algo malo, Presidenta? -Dijo Adrian de una forma muy fría, como si tratase de ahuyentar unos delincuentes-

¿Qu-qué? ¿Adrian Weiss, el número 1 de la academia… Revise Emperor; está en tu club? -Preguntó Frank titubeando un poco, y que claramente supo que Adrian, estando en compañía de Ciel, era algo inesperado y nada beneficioso para él-

Presidente, mantenga la postura… -Le susurró al oído uno de su grupo, mientras colocaba su mano en su hombro izquierdo; era uno de los rubios- Gracias, Andy. -Respondió Frank-

¿El famoso Adrian Weiss está de tu lado? Vaya… Parece que tienes un poco de ventaja esta vez. -Dijo él, mientras ignoraba el nerviosismo que sintió segundos atrás, y con una expresión en el rostro, de querer retirarse del lugar lo más pronto posible- Exacto. Yo estoy en este club, y parece que están molestando a la presidenta, así que será mejor que se vayan. -Añadió Adrian, con un tono amenazante y más frío que antes- Pero antes que se vayan, quisiera saber quién es la chica que está con ustedes. Ella debe ser la razón que ustedes hayan logrado entrar a este nivel. Entiendo que vinieron a presumir, aunque ustedes son los sorprendidos, terminen lo que vinieron a hacer. -Exclamó Ciel- Presentate. -Dijo Frank muy seriamente. Ella dió un par de pasos y se colocó al frente de Frank-

Gusto en conocerlos. Mi nombre es Rachel Summers y soy Clase B. Soy un nuevo miembro del Club de Comics y Ciencia Ficción, CCF. Como tu lo dijiste, puesto que soy Clase B, mi pase si me permite pasar a este nivel; por lo tanto les ayudé a subir a mis compañeros de club.

-Ella mantuvo una desafiante mirada hacia Ciel, pero evitó hacer contacto con Adrian. Ella trató por un segundo ver hacia la cara a Adrian, pero se retracto de ello. En lugar de irritada, resentida o indiferente, parecía tímida, y con un poco de miedo en su intento. Él ignoraba su presencia y Ciel lo notó, pero lo mantuvo en sus pensamientos-

Presidenta, si ya terminó de hablar con personas que no valen un céntimo y que su sola presencia contamina nuestro club, será mejor que entremos. ¿No lo cree? -Dijo Adrian muy irritado y un poco colérico. Ciel se sorprendió por la actitud hostil de Adrian. Tanto, que por un momento pensó que sus ojos tenían un color más encendido, literalmente.

Así, sin mediar palabra, ellos regresaron dentro del salón.

Las demás parecían estar en lo suyo dentro del salón, excepto Cecilia, quién aún esperaba a Adrian. Él colocó las mesas en el centro del salón y las sillas con ella; Cecilia y él se sentaron e iniciaron su tarea, al igual que Ciel. Luego de 20 minutos, Ciel se levantó y se dirigió donde estaba Adrian-

Adrian, iré al Salón del Concejo Estudiantil; Necesito confirmar un par de cosas allá, relacionadas con Karnival y otros asuntos. ¿Me acompañas? -Dijo Ciel. Adrian sintió que había un tipo de intención oculta en las palabras de Ciel, así que aceptó y decidió ir con ella.

Salieron del salón dejando a los demás miembros haciendo sus asignaciones y se dirigieron hacia el Salón del Concejo Estudiantil.

En el pasillo no había nadie más que sólo ellos. Se dirigieron a la puerta de cristal y la cruzaron; luego de llamar al elevador, entraron y Ciel sacó de su falda su identificación, y la mostró al escáner sobre los botones. Este produjo el sonido de aprobación y presionó el botón del Nivel 8.

El elevador subió; cuando este se detuvo, ambos salieron pero Ciel se mantuvo parada en medio del pasillo; Adrian hizo lo mismo pero al frente del elevador que ya había bajado de nuevo. Luego de medio segundo, Ciel empezó a hablar-

Dime, Adrian, ¿qué fue lo que te sucedió allá abajo? Sé que tú no conocías a Frank Trump ni a su grupo, como para tratarlos de esa manera. Tú, tenías un problema personal con esa chica. Sé que nos conocimos hace no más de 8 días, sin contar el momento en que me salvaste. Pero siendo tu presidenta, quiero también ser tu amiga. Desde el momento en que te conocí, tuve el sentimiento de querer conocerte más. Es intrigante, pero es la pura verdad.-Él se sonrojó un poco y se mantuvo callado-  La persona que se dirigió a ellos hace media hora, no parecías tú. Ni un sólo centímetro de tu existencia me pareció Adrian Weiss allá abajo. Así que te preguntaré, como amigo que te considero; ¿qué fue lo que sucedió allá? ¿Qué hizo esa chica, Rachel, que te hizo actuar de esa manera?

-Preguntó Ciel. Adrian se mantuvo en silencio mientras miraba fijamente a los ojos a Ciel- Creo… Creo que puedo confiar en tí. -Dijo él casi susurrando y con una pequeña sonrisa en su rostro. Ciel también sonrió-

Pues, para hacer la historia corta… Ella es la chica que me gustaba. La chica a la que me confesé y me rechazó, dos veces. Me rechazó de la peor manera posible. -Respondió Adrian de manera relajada y con su tono de voz normal- De hecho, ahora ya no me importa. Ella no me importa, sólo que siento que ella no se merece ni un poco de mi amabilidad. No puedo decir que ya la olvidé por completo, pues de vez en cuando pienso en el día que me rechazó, pero por lo general simplemente ignoro su existencia. -Dijo él- ¿La chica que te gustaba? ¿En serio? Nunca hubiera imaginado alguien como ella haya captado tu atención. -Añadió Ciel- ¿En verdad piensas eso? Bueno, pues ella sí lo hizo; aunque no cometeré ese error de nuevo, el de ceder a mis emociones. -Dijo Adrian-

Entonces… ¿Por qué te comportaste de esa manera? -Preguntó Ciel- Es que parecías estar en una situación incómoda, así que quise ayudar a terminarla rápido. No te mentiré, disfruté actuando de esa manera, más frente a ella. Por eso pensaste que “Ni un sólo centímetro de mi existencia era Adrian Weiss allá abajo.” -Respondió él- Sin mencionar que, al parecer, tú odias a esos tipos, ¿no? -Añadió Adrian. Ciel sonrió sarcásticamente- Sí. Los odio. Pero esa es una historia para otro día. Por ahora debemos ir al Concejo Estudiantil. ¡Ah! Antes de empecemos a caminar, dime; ¿qué fue lo que ella te hizo para que el casi perfecto tú se comporte así? -Dijo ella-

Pues… Se besó con otro chico, en la boca, frente a mí. Se jactó de ello y no sólo me insultó con palabras, sino que además, llamó a otro chico e hizo lo mismo que con el anterior, estando presente él. ¿Recuerdas a los rubios de antes? Ellos fueron los involucrados. No los odio, porque parece que ellos fueron víctimas al igual que yo. No sé porqué siguen a su lado, pero a estas alturas ya no me importa. -Respondió Adrian-

¡¿Qu-qué?! ¿Eso es en serio? -Exclamó Ciel- Sí; totalmente en serio. -Añadió él. Ciel se quedó callada, no sólo por la sorpresa, sino para tener un poco de tacto con Adrian- Bueno; Es cierto que ella puede ser la peor chica del mundo, pero a ti ya no te importa ¿verdad? Además, eso quedó en el pasado. Lo mejor que puedes hacer es seguir adelante, ¿O no? -Dijo ella-

Exacto; tienes razón. -Respondió Adrian-

¿Esto es en serio? ¿En realidad le sucedió tal cosa a Adrian? No importa de qué perspectiva lo veas, cualquier chica puede enamorarse de él con sólo verlo. E incluso, me atrevería a decir que cuando lo llegas a conocer, deseas pasar el resto de tu vida con un chico tan increíble… Espera… ¡¿¿Qué es lo que acabo de pensar??! ¡Argh! -Pensó Ciel, mientras se sonrojó un poco- Bueno; Dejando eso de lado… Esa chica, Rachel, no parecía del tipo que hace esas cosas. Dejando las apariencias de lado; no se veía como una mala persona. En realidad, no sentí malas intenciones de ella. Aunque, si esa chica logró captar la atención de Adrian, engañarlo y luego desecharlo… Debió de haber creado una farsa tan grande del tamaño de la antigua Unión Soviética. Mmm… Eso debió haberse escuchado muy raro… Quizas si digo que sus mentiras son tan grandes como el océano debería estar bien. Aunque, hubo algo que me intrigó sobre ella.

Cuando se presentó, mientras Adrian la ignoraba, me di cuenta que ella parecía estar nerviosa frente a él; o más bien, parecía tener miedo. Trató de no ver nada más que a mi, y creo que su forma de actuar en ese momento, es como si sintiera culpa por algo. No creo que su acto de “chica buena” llegue a tal grado, pero… ¿En realidad qué habrá sucedido entre ellos dos?

-Pensó Ciel mientras caminaban hacia el Salón del Concejo Estudiantil. Ambos llegaron a la puerta, que estaba casi al doblar el pasillo. Era una puerta más grande que las demás, y era de color blanco, a diferencia de una puerta normal, color gris. En lugar de ser automáticas como las puertas de una clase, esta tenía un panel, parecido al que tenía el compartimento de suplementos, excepto que tenía un escáner en lugar de ranura. Este estaba situado donde debería ir la perilla-

¿Ehh? Esto es nuevo. Antes era automática, ¿pero ahora necesitas autorización? Rayos; realmente odio tocar la puerta. ¿Por qué será que este lugar, en toda su infinidad tecnológica, no tenga un timbre en la condenada puerta? -Dijo Ciel- Hehehe. Tú siempre dices eso. -Rió Adrian- No me culpes. Culpa la tacañería de la directora. -Respondió Ciel- Bueno, creo que ella piensa que un timbre no es necesario; aunque creo que es por algún trauma de su niñez que no le gusten. -Dijo Adrian- ¿En serio? Pero; ¿Tú como sabes eso? -Preguntó ella- Eso no importa ahora. Pero será mejor que abramos. -Respondió él mientras sacaba su identificación y la pasaba por el panel. Esté confirmó la identificación y abrió la puerta-

¿Ehh? ¿Tú tienes acceso? ¿Por qué? -Preguntó Ciel- ¿Por qué no habría de? -Respondió él con una leve sonrisa, evadiendo su pregunta-

¿Qué clase de relación tiene Adrian con la directora? Incluso tiene acceso al Concejo… ¿Acaso es por su posición de el número 1 de la academia? En todo caso, estas son cosas que debería preguntarme luego… -Pensó Ciel, mientras la puerta se abría automáticamente-

¿Ah? ¿Weiss? -Dijo alguien con una voz muy suave, pero masculina, del otro lado de la puerta.

Era un chico unos centímetros más bajo que Adrian, un cabello largo y peinado del lado derecho hacia atrás, mientras del lado izquierdo dejaba caer un fleco; aunque este no le cubría el ojo. Usaba gafas de montura ligera, sin mencionar sus ojos profundamente negros-

Exácto, Arthur. Oh, lo siento; quise decir Vicepresidente. -Bromeó Adrian mientras el chico hizo una momentánea mirada de irritación, como un gesto de seguir con la broma- ¿Está la Presidenta del Concejo ahí dentro? -Preguntó Ciel- ¿Ciel? Ehm… Sí ella está aquí. Sólo somos nosotros dos acá dentro, desde que Aurora, Lilith y Robert están con la directora y el nuevo Presidente del Comité Disciplinario. -Respondió Arthur- Además, debo decir que verlos a ustedes dos juntos es algo muy raro. Nunca creí que Adrian conociera a Ciel. -Añadió él- Oh, eso. Pues ya que ella se sienta a mi lado en clases, y es la presidente del club al que asisto, no es algo raro de ver ahora. -Dijo Adrian- Ohh… Pero, Weiss, ¿estás en un club? Si no recuerdo mal te negaste a entrar a cualquier club con estúpidas excusas desde que entraste. -Respondió Arthur- ¿E… Enserio? Yo no recuerdo eso… he… he… he. -Añadió Adrian nerviosamente- Bueno, dejemos la charla y entremos al salón. -Dijo Ciel, cortando el pequeño acto cómico que Arthur y Adrian llevaban a cabo-

Tan difícil como siempre, Ciel. -Añadió Arthur- Hmph. -Ciel se limitó a responder con ese gesto-

¿Adrian también conoce a Arthur? Nunca lo hubiera imaginado; sin mencionar que parecen ser muy cercanos… -Pensó Ciel. Arthur se retiró de la puerta y Adrian y Ciel entraron después de él.

El Salón del Concejo Estudiantil era tan grande como un salón de clase normal, ya que compartía el pasillo del edificio 2 con el Salón del Comité Disciplinario, y tenía la característica pared de cristal. Dentro del salón había una enorme mesa de roble, con capacidad de 28 personas, y dos cabeceras. Está cubierta con un cristal especial, que la hacía igual que un desktop, pero de tamaño masivo. Cabe mencionar que las sillas están hechas de cuero y son móviles.

Al lado izquierdo de la puerta, había 3 enormes estantes. El primero estaba lleno de libros, el segundo tenía varios utensilios para servir bebidas, al igual que los ingredientes; había un par de vajillas y también recipientes de cerámica, los cuales dentro tenían galletas, dulces o aperitivos. Ésta era la mitad de tamaño que las otras dos, y la parte de abajo tenía un pequeño refrigerador.

El otro estante estaba lleno de libros, a la excepción de tener un par de cajas de madera. Al lado de los estantes había un armario, que seguro contiene materiales para varios usos en el salón. En la pared del fondo, había una pizarra electrónica, y a la derecha de esta un podium; igual que un salón de clases.

En el podium, estaba una chica de piel blanca y hermosa complexión física; tenía el cabello largo hasta la cintura y con una pequeña liga manteniendo juntas las puntas de tal y un fleco que le cubría parcialmente el ojo derecho; sin mencionar la cinta de color blanco muy parecida a una diadema justo arriba del fleco. Su color de cabello era plateado y usaba gafas de montura de pasta; cabe mencionar que sus ojos eran color verde acero muy intenso. Cabe mencionar, que tenía un cuerpo muy, pero muy increíble; tanto que cualquier hombre caería rendido a sus pies.

Ella tenía una expresión seria y estaba muy concentrada, utilizando la pizarra electrónica… En muchas maneras, era muy parecida a cierta persona-

Presidenta, hay visitas. -Dijo Arthur, en un tono un poco formal- ¿En serio? Al escuchar la puerta abrirse desde fuera, pensé que Aurora y los demás habían regresado. ¿Quiénes son? -Dijo la chica sin retirar la vista de la pizarra- Ehm… Es Ciel y… -Respondió Arthur, titubeando en sus palabras, y sin mencionar el nombre de Adrian- ¡¿Ciel?! -Exclamó rápidamente la chica, evitando que Arthur terminara de hablar. Ella giró en dirección de Ciel- ¿Qué haces aqu…???

-Ella quedó congelada al ver que Adrian estaba al lado de Ciel y su rostro se sonrojó tanto como la luz roja de un semáforo. Su reacción ante la presencia de él fue tal que se escondió detrás del podium. Arthur se limitó a cubrir su rostro con la palma de su mano, en símbolo de vergüenza e inconformidad-

¿Eh? ¿Qué sucede? ¿Qué es lo que estás haciendo? -Preguntó Ciel mientras caminaba hacia el ahora escondite de la Presidenta del Concejo-

¿Cómo explico esto?… Es por culpa de Adrian. -Dijo Arthur un poco preocupado, mientras daba un pequeño suspiro. Ciel llegó al lado de la presidenta y ésta muy sonrojada, asintió con su cabeza.

Ciel se limitó a hacer una expresión en su rostro de “¿Ehh?”-

¿Cada cuánto sucede esto, Arthur? -Preguntó Ciel- Cada vez que tu hermana ve a Weiss, se pone de esta forma. -Dijo Arthur- ¡¿Qué?! ¡¿La presidenta es hermana de la presidenta?! Oh, no… Digo; ¿la presidenta del concejo es hermana de Ciel? -Exclamó Adrian- Ya veo. Por eso el apellido de Ciel me parecía muy familiar, ya que el nombre completo de la presidenta del concejo es Celia Autumn. -Añadió él muy sorprendido- ¿Por qué ella se pone de esta manera? -Dijo Ciel-

De hecho, es muy extraño. Ella no haría algo como esto… -Pensí ella-

Ehm… Pues… Para resumir; ella dice que lo vió totalmente desnudo. -Añadió Arthur- ¡¿Qué?! ¡¿Totalmente desnudo?! -Exclamó Ciel- ¡Espera! ¿Eso significa Celia que lo vio sin tener sus vendas puestas? Eso siempre me ha intrigado, pero no creo que sea el momento de sacar ese tema. -Pensó ella al mismo tiempo que Adrian se ponía un poco sonrojado y nervioso, y Celia trataba de esconderse aún más detrás del podium, aunque fuera imposible.

Luego de un par de segundos de un tenso ambiente, el sonido de la puerta abriéndose desde afuera resonó en todo el salón. La puerta se abrió automáticamente después del sonido.

Del pasillo entraron 3 chicas y un chico.

La primera en entrar parecía una chica muy animada, tenía el cabello castaño-rubio y dos coletas atadas con un listón blanco y otro negro de mediana longitud. Sus ojos eran de color cobalto y su cuerpo era muy atlético y su rostro radiante, muy linda en verdad. La segunda se veía como una chica muy ruda, aunque con un hermoso rostro y ojos café. Estaba comiendo una paleta y su forma de caminar era muy descuidada. Su cabello era color rojo-castaño y lo usaba con una ponytail y un fleco al frente, sin cubrir su rostro. Su cabello era tan largo que le llegaba a la cintura aún recogido.

La tercera chica era aún más linda que las otras dos; tenía un cabello rubio dorado natural, más dorado que el de Serena; y usaba una diadema gruesa de color negra. Su cabello ondulado llegaba hasta su cintura y en el fleco del frente, tenía un extraño mechón de color negro; cabe mencionar que sus ojos eran café oscuro; Tenía una postura seria y cabe mencionar su elegante forma de caminar. Su cuerpo puede ser comparado con el de Ciel.

El chico que entró de último, se veía serio y muy inflexible; Su cabello era rubio, corto y muy bien peinado. Era más bajo que Arthur y su mirada parecía muy penetrante, más aún con el color azul de sus ojos.

La puerta se cerró al entrar el chico. La atención de Ciel, Arthur, Celia y Adrian se dirigió totalmente a ellos 4.

Perdón por la tardanza… ¿Weiss? Qué sorpresa verte aquí un sábado. -Dijo la chica con la paleta en su boca- ¿Weiss? -Susurró la rubia, quién parecía un poco distraída, pero enfocó su atención hacia Adrian- ¿Está la presidenta detrás del podium de nuevo? -Añadió la chica- Exacto. -Respondió Adrian.

Luego, en menos de un parpadeo, la chica de mechones corrió hacia Adrian y lo abrazó fuertemente; lo besó en la mejilla y le susurró al oído-

Al fin te encontré, Adrian Weiss.

-Adrian se sonrojó y paralizó al instante; el acto fue tan repentino que todos los presentes quedaron en shock, mientras el chico que entró de último, más irritado que sorprendido, exclamó-

¡¿Qué cree que está haciendo, Presidenta del Comité Disciplinario, Charlotte Terrah?!

Advertisements

2 thoughts on “Chronicles Of Adrian Weiss Chapter 3 – Part 3: Is One More Allowed?

  1. kmx72 says:

    Buen capítulo m digo parte y lo rechazaron de manera horrible hm mm y supongo que creo que es un poco obvio que se volvió en Schwarz ahí y me confundí con tanto presidenta XD

    Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s